Cyril 95

Joseph Joubert

«La verdadera elegancia no busca ser vista; busca no confundirse. El hombre que se viste con cuidado cuando escribe establece una distancia entre su persona y la confusión del mundo. Esa distancia es moral. Sin ella, el pensamiento se vuelve vulgar, demasiado próximo, demasiado accesible».

Paul Valéry

«No concibo el trabajo del espíritu sin una cierta corrección exterior. Vestirse bien es un modo de recordar al cuerpo que ha sido convocado a un esfuerzo superior. La negligencia no es libertad: es capitulación. La elegancia, en cambio, es una forma discreta de rigor».

Nicolás Gómez Dávila

«La vulgaridad comienza cuando el hombre se trata a sí mismo con exceso de familiaridad. El escritor que trabaja desaliñado abdica de su dignidad antes de escribir una sola línea. La forma exterior es la primera cortesía que se debe a la inteligencia».

Georges Steiner

«El acto intelectual exige un marco. No se entra en una catedral en mangas de camisa, ni se comparece ante el lenguaje sin cierta compostura. Vestirse para escribir es reconocer que se está a punto de participar en algo que nos precede y nos excede».

Julien Green

«Me vestía con cuidado incluso cuando sabía que nadie me vería. No era vanidad, sino educación. Hay gestos que uno no se permite perder sin perder algo más. La escritura pertenece a esa zona de la vida que no admite abandono».

Ernst Jünger

«El estilo no se improvisa; se mantiene. Incluso en soledad, el hombre debe conservar su porte. La elegancia es una armadura ligera contra la disolución. Quien la desprecia cree ganar libertad; lo que gana es desorden».

Marcel Proust

«La vida verdadera, la vida finalmente descubierta y esclarecida, es la literatura. Pero para acceder a ella hay que abandonar la negligencia. La atención comienza en los detalles más pequeños, incluso en aquellos que nadie verá».

André Gide

«Uno no se viste para los otros, sino para la idea que tiene de sí mismo. El escritor que cuida su apariencia cuando trabaja se rinde honores anticipados: se comporta como si la obra ya existiera y mereciera respeto».

Deja un comentario