Cyril 129

Los gallos cantan cuando todavía no se ve nada (cuando todavía no hay día del todo) Es un canto sin respuesta, como si avisaran a un mundo que aún no está despierto, como si lo inaugurasen. En los pueblos, ese canto no trae esperanza ni miedo: trae monotonía y costumbre. Cantan los gallos en la aldea con una soberbia casi teatral. Marcan la hora en que la oscuridad ya no tiene derecho a imponerse del todo. El gallo canta siempre demasiado pronto. Ese es su mérito. No espera a que el hombre esté preparado. Le recuerda que el mundo no se organiza en función de su descanso.

Deja un comentario