Cabaleiro 53

(VOX)

¿Cómo definir a VOX? Populismo (pueblo puro vs. élite corrupta); autoritarismo (énfasis en el orden, el castigo, la disciplina ,la unidad, la ley y la seguridad); nación concebida como comunidad “propia” que debe protegerse de “elementos externos” según su propio discurso (inmigración, islamismo, globalismo); y un nacionalismo centralista fuerte (unidad nacional, recentralización, rechazo del independentismo), que actúa como “enemigo interno” movilizador.

Heurísticos cognitivos frecuentemente activados por los marcos populistas: sesgo de negatividad, sesgo de disponibilidad, pensamiento dicotómico, atribución disposicional, razonamiento motivado, sesgo de endogrupo/exogrupo. El populismo -enfatícese- no discute solo políticas, discute virtudes (“quién es legítimo”). Mudde lo subraya: el populismo opera con un componente moral fuerte.

Sobre sus votantes recomiendo un artículo en «Frontiers in Political Science» (2025) que analiza “quién vota a VOX” y su evolución. Sin patologizar, lo habitual es que el votante de VOX motive su voto con una mezcla o mosaico de cuestiones de identidad, emoción y narrativa causal simple.

VOX no es un caso aislado, sino una variante española de una familia ideológica europea, integrada en la competencia democrática, pero con un discurso radical. Derecha radical que -no se confundan- no significa que sean necesariamente antidemocráticos. Aunque tensa algunos principios de la democracia, se mantiene dentro del marco democrático. Resaltan la identidad católica española, su cultura ancestral, y son nacionalistas españoles. VOX no se analiza tanto por su programa económico como por su marco moral-identitario.

La literatura sugiere -probablemente- a VOX un muy buen futuro, pues su populismo refleja una reacción cultural frente al cambio progresivo de valores de nuestra época.

Deja un comentario