Cabaleiro 58

(A Rosa Belmonte)

«Il faut de l’air dans les livres comme dans les maisons», «Hace falta aire en los libros como en las casas». Una prosa amalgamada, morcillesca, suele olvidar esa cortesía: mezcla sin jerarquía. Escribir es ir dejando espacios para que el lector piense. Cicerón recomienda el «periodus»: una frase amplia pero equilibrada: Ut membra sententiae respondeant (Que las partes de la frase se correspondan) No se trata de frases cortas, sino de arquitectura interna. Una morcilla textual carece precisamente de esa simetría.

Quintiliano, en «Institutio Oratoria», libro VIII, no nos recomienda la congestión: «Vitium est cum oratio nimis densatur» (Es un defecto cuando el discurso se densifica demasiado) La tradición retórica recomendaba claritas, ordo, varietas, numerus breuitas, moderata, dispositio, decor, perspicuitas, transitus claros, respiratio. Usted transgrede -felizmente- no pocos de ellos.

Usted me gusta; cut up de Kathy Acker cruzado con la Pantera Rosa. Decididamente tiene lo que los pedantuelos del post-estructuralismo llamaban «estilemas». En sus peores momentos, leerla es como vadear un río lleno de pegamento, pero, en los mejores, fulge con un lúcido desparpajo pop contemporáneo y vivo. Un abrazo.

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