Cabaleiro 64

Ganas de morirme, acaso, deseo de no sufrir más. Me invade una fatiga que no es del cuerpo ni del espíritu, sino de existir. No quiero nada, ni siquiera dejar de querer; me pesa la conciencia de estar aquí. Sin embargo, sigo aquí, apenado y escribiendo en medio de un aire irrespirable. Alucinaciones. Ratas. Voces insultantes. Todo carece de sentido. Agotado por un sufrimiento que no cambia nada. Rendija donde no entra el aire, pero por donde salen ratas. Oscuridad que quema en los ojos como una mordida enferma de rata.

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