Cabaleiro 66

Me humilla mi debilidad, la falta de resistencia y la vulnerabilidad ante los contratiempos. Viento y humo al que el menor accidente descompone. Soy de aquellos que sienten antes de tiempo el peso de lo que aún no ha ocurrido. Me turba mi psique esquizofrénica, y me descubro quejándome como un niño caprichoso. Deseo replegarme, no sufrir más, desaparecer. No soporto más estos días iguales con lluvia, sin sol, con frío. Carezco de la energía que sostiene a los hombres firmes. Todo me afecta demasiado; cada dificultad me parece definitiva. Me observo vacilar y quejarme, o victimizarme puerilmente. Ojalá desapareciera mi sensibilidad morbosa

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