Me humilla mi debilidad, la falta de resistencia y la vulnerabilidad ante los contratiempos. Viento y humo al que el menor accidente descompone. Soy de aquellos que sienten antes de tiempo el peso de lo que aún no ha ocurrido. Me turba mi psique esquizofrénica, y me descubro quejándome como un niño caprichoso. Deseo replegarme, no sufrir más, desaparecer. No soporto más estos días iguales con lluvia, sin sol, con frío. Carezco de la energía que sostiene a los hombres firmes. Todo me afecta demasiado; cada dificultad me parece definitiva. Me observo vacilar y quejarme, o victimizarme puerilmente. Ojalá desapareciera mi sensibilidad morbosa
Cabaleiro 66
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
