Echo de menos a mi maestro José María Álvarez ¿Qué opinaría de la desfachetez misérrima de nuestros políticos? ¿O que en España ya no se garantice la propiedad privada? ¿Del surgimiento, auge y transformación de VOX? ¿De la libertad amordazada, vigilada, la presencia de una más o menos explícita coacción arbitraria, el camino de servidumbre allanado de buenas intenciones, la tremenda ingeniería moral, el afán ilimitado y cesarista de poder de Sánchez, de la corrrupción y descomposición y degradación de nuestra nación, la familiaridad íntima con una moral de esclavos, el espacio que va siendo morbosamente asfixiado, interferido, la pseudocultura triunfante, la pérdida de vigencia de los grandes nombres sustituidas por figurones ridículos?
Echo de menos al maestro. Su poesía. Su vitalismo. Su lenguaraz erotismo. Las observaciones sobre literatura y arte de una altura internacional. La sensibilidad ante el lenguaje. Tantas cosas. Hoy en día la censura forma parte del consenso, pero, como buen poeta, Álvarez vivía contra su tiempo y sabía -lo escribió- que la verdadera libertad es elegancia moral. La libertad, no se olvide, también es un gesto estético. No solo instituciones, también estilo. Quizá por eso me atrajo siempre: convirtió la libertad en una forma de vida, casi un dandismo ético (la estética enfrentándose épicamente a la universal vulgaridad)
Un maestro no es quien enseña contenidos, sino quien afina la mirada del discípulo hasta que éste empieza a pensar con voz propia. No transmite solo saber: transmite tempo, atmósfera espiritual. Álvarez transformó mi modo de estar en el mundo. Me inquietaba y me tranquilizaba. Despertaba en mí potencias dormidas. Me entregó una vasta biblioteca indispensable. Un maestro de estilo, casi a la manera renacentista —no moldeó mis frases, sino mi relación con la tradición. Y eso explica algo que se nota mucho en mis libros: la mezcla de dandismo y melancolía, la conciencia del canon, la libertad como elegancia moral.
Le echo de menos. Soy solo una pálida sombra de la disciplina invisible que sostuvo su estilo.
