Cabaleiro 132

Europa —y especialmente España— se ha instalado en una cultura política pacifista y dependiente de la protección militar estadounidense tras décadas de paz. En ese marco, se le reprocha al Gobierno un cierto oportunismo: aprovechar los beneficios de la Unión mientras rehúye asumir plenamente los costes de la defensa y de la seguridad colectiva, con el consiguiente desgaste de influencia dentro del propio club europeo.

A propósito de ello viene a la memoria Steven B. Smith, profesor de Ciencia Política en Yale y autor de «Reading Machiavelli», quien recuerda que la política exterior no se rige por afectos, sino por reputaciones. En su estudio escribe:

«Machiavelli teaches that republics cannot rely on the goodwill of others for their security. Alliances are respected only when partners contribute strength and share burdens. A state that seeks benefits without risk invites suspicion and diminishes its standing. Reputation, in international affairs, is a form of power. To appear unwilling to defend the common cause is already to weaken oneself», «Maquiavelo enseña que las repúblicas no pueden confiar su seguridad a la buena voluntad ajena. Las alianzas sólo se respetan cuando los socios aportan fuerza y comparten cargas. Un Estado que busca beneficios sin asumir riesgos despierta sospechas y reduce su prestigio. La reputación, en política internacional, es una forma de poder. Parecer reacio a defender la causa común es empezar a debilitarse».

A buen entendedor…

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