PROPÓSITO
Leer los más elevados pensamientos
como miradores en un campo de oro,
aguamarinas sobre un fondo de azur.
Escribir como un autor distinguido.
Sentir nobles sentimientos delicados
(los sueños rojos del límite del mar,
mamá en la playa con ruiseñores del cielo)
Y amar la luna, los leopardos,
la sangre del delfín cabalgando,
los blandos pasos hacia su rímel.
Intimar con el placer inevitable
-el sufrimiento es opcional-
Eso es todo. Ya lo dijo Eliot:
«La cultura es por lo único que vale la pena vivir».
Y vivir bajo el verdor de una inmensa sombra,
donde desaparezca la melancolía.
