Cabaleiro 174

Permítanme una enfadosa erudición:

En otoño de 2017, durante una campaña de catalogación en una biblioteca monástica del Egeo (un fondo que llevaba décadas con descripciones genéricas), el helenista Prof. Dr. Matthias K. Riedl (Universität Heidelberg, Lehrstuhl für Gräzistik, pidió revisar un códice misceláneo descrito como “gnomologia varia”.

El volumen, sin embargo, no era un florilegio cualquiera: tenía una capa de glosas marginales escrita por una mano distinta de la del texto principal, a veces tan apretada que el el anotador invadía el intercolumnio. En el fol. 97v, una nota de margen comenzaba con una marca típica de excerptor: ὑπόμνημα y un signo en forma de anzuelo.

La frase inicial —“Διογένης ἔλεγεν…”— era lo bastante explícita como para encender todas las alarmas: no era un “dicho suelto” anónimo, sino un extracto atribuido.

Riedl actuó como actuaría un filólogo serio:

Paleografía y tinta (argumento negativo)

La mano marginal coincidía con otros marginalia del mismo códice: mismo sistema de abreviaturas, mismas ligaduras, mismos “errores” repetidos.

La tinta tenía la típica oxidación desigual medieval; no había señales de “tinta homogénea moderna”.

Ahorraré al sufrido lector las discusiones y objeciones. Tras réplicas y notas en Gnomon / BMCR / Philologus el fragmento se aceptó y entró en el corpus de Diógenes. En 2024, una nueva edición de fragmentos cínicos integró el texto como:

Diog. Cyn. fr. nov. (Riedl) = fr. 78b

(con aparato que lo vincula a ecos indirectos y lo cataloga como “testimonium marginale, s. XII”).

El fragmento: edición (griego) + traducción, procede como sigue:

Διογένης ἔλεγεν·
οἱ πολιτευόμενοι πρῶτον μὲν ὀμνύουσιν ὥσπερ ἰατροί, ἔπειτα τέμνουσιν ὥσπερ δήμιοι.
καὶ τὸν δῆμον ὥσπερ παιδίον τρέφουσιν ἐπὶ μύθοις·
δείκνυσιν αὐτῷ κέρματα, κρύπτουσι δὲ τὸ ζυγόν.
ὅταν δὲ πεινᾷ, λέγουσιν· “ἡ πόλις ἔπαθεν”,
ὥσπερ ὁ κλέπτης· “ἡ νύξ ἔκλεψεν”.
ἔμαθον δὲ παρ’ αὐτῶν τὸ μέγιστον·
τὸ ψεῦδος ἐὰν κοινόν, νόμος καλεῖται.

Traducción (español)

Decía Diógenes:
los que se meten en política primero juran como médicos; luego cortan como verdugos.
Y al pueblo lo alimentan como a un niño, con cuentos:
le enseñan moneditas y le esconden el yugo.
Cuando el pueblo tiene hambre, dicen: “la ciudad ha sufrido”,
como el ladrón que dice: “la noche robó”.
De ellos aprendí lo más grande:
que la mentira, si es de todos, se llama ley.

Primera publicación: Rheinisches Museum für Philologie, año 2019, en forma de Miszelle (nota breve) con fotografías, transcripción diplomática, edición normalizada y comentario.

El texto se presentó con cautela: “Fragmentum Diogenis Cynici?” (con interrogante), y se propuso como nuevo testimonio dentro del conjunto de fragmentos transmitidos indirectamente.

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