Cabaleiro 178

VARIACIONES A UN TEMA DE STEVENS

Cuando el campesino
sin aflicciones enciende el fuego
y ninguna tormenta se cierne sobre el bosque.
Horroriza verse arrastrado a eso que llaman
comercio con el mundo o debate de ideas;
la civilización es cierta
verdad detallada de savia verde.
Ciudad con sus gusanos de casco rojo,
ángeles perjuros y aprisionados gritos.
La Casa en silencio y el mundo en calma
y un libro entre las manos.
La verdad es vivir en este papalote quieto,
la delicia de la duermevela en el campo universal.
La Casa en calma y el mundo en silencio.
Solitario leyendo de noche en mi aldea gallega.
Cuchicheo vegetal, estatua de sombra
enrollada en las alfombras, cerebro
de jilguero color rosa caramelo.
La Casa en calma, apacible, suspensa,
y el mundo en orden.
El orden que barre las baldosas de palacio.
La conciencia sumida dentro
del iglú de la noche, noche oscura
de media y de grafito de lápiz.
Bajo la soledad de esta bóveda inmensa
-un aspa afeitando el invierno-
no puedo sino creer en trigales
y en la luz (sub specie aeternitatis)
La casa en orden, el mundo en calma.
Seguir la doctrina de Mencio.
Pastelitos aromatizados –mirlitons-.
Todo en orden.
La casa en orden, un libro,
y el mundo en calma.

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