Oremos por la llegada de los escépticos.
El poder existe para proteger la vida, la libertad y la propiedad, no para sustituirlas. Es raro que la libertad de cualquier clase se pierda de golpe. El poder tiende a expandirse gradualmente; y aunque cada paso parezca pequeño, el conjunto termina por ser considerable.
La libertad para los lobos ha significado con frecuencia la muerte de las ovejas.
No hablo de siglas, sino de una tradición moral y política. Soy de derechas por la conciencia de los límites, el respeto por la herencia, la desconfianza ante la utopía, la defensa de la persona, la prudencia ante el poder. Porque la civilización es frágil, la libertad rara, las instituciones tardan siglos en construirse y días en destruirse. El mundo humano es demasiado complejo para ser redimido por un plan, pero demasiado valioso para ser entregado a la improvisación.
La política no puede salvar al ser humano. La derecha civilizatoria no es inmovilista: es antifanática.
