TERAPIA
Os recomiendo una experiencia
que en mí brilla como Venus en la noche.
Cuando andéis desvelados y tristes
frente a la vulgaridad catódica o radiofónica
emitiendo su inane radiación de vacío,
tomad entre las manos los “Ensayos”
de Montaigne, abridlos por cualquier parte,
dejad que entren en vosotros. Y veréis
entonces qué grato es el insomnio
al tocar esa obscuridad de seda, esa germinada
savia de imán en los ojos, la compañía
de esas páginas como un tren nocturno
atravesando tierras de olores exquisitos.
Y, frente al detritus del televisor,
amaneceréis en la altura inmensa de la escritura,
con finura de sentimientos en el corazón,
siempre dentro lo mejor que existe en vosotros.
