Charles 28

ASCIENDE VENUS

¡Nieblas, surgid! Derramad monótonos sienas,
largos harapos de paja sobre el cielo
que ahoguen los lívidos ríos del sueño
y levanten un vasto techado de estrellas.
Mi vida fue una cisterna bizantina
infestada de pulgas y oscuros bichejos,
un siniestro laberinto sin puertas ni ventanas.
Pero llega el ámbar de la última,
dulcísima luna de aluminio.

Asciende Venus ¿Por qué no partir ahora?

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