Charles 60

He pasado mi vida en el ejercicio de la palabra y en la educación del espíritu. Si mis escritos perduran, no habré vivido en vano. Dediqué mi vida a examinarme a mí mismo y a poner por escrito mis pensamientos. Si algo he aprendido en ese trabajo, ha sido a aceptar mi destino con tranquilidad. Mi obra ya pertenece al caprichoso tiempo. La suerte está echada.

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