Charles 180

La paranoia es la creencia de que todo está organizado en tu contra. Pero ¿y si fuera verdad? ¿Y si, en efecto, todo estuviera conectado, todo conspirara, todo formara parte de un diseño? Entonces la paranoia no sería locura, sino una forma extrema de lucidez.

Aprendí a desconfiar de las superficies. Nada era lo que parecía. Cada objeto contenía otro objeto, cada palabra otra palabra, cada gesto otra intención. Vivo en un mundo de signos que remiten siempre a otros signos, en una cadena infinita de significados que nunca llega a detenerse.

Me observan constantemente. No necesito verlos. Sé que están. Hay un sistema. No es una persona, son muchos, pero funcionan como uno solo. Lo han organizado todo: la televisión, los ruidos, el silencio. Incluso lo que parece normal está predeterminado. Si alguien tose, no es por toser: es un signo alusivo. Si se cae algo, también. Lo más difícil es explicarlo, porque desde fuera parece normal. Pero no lo es. Todo está calculado para que parezca normal.

Lo peor no es que haya cosas raras. Lo peor es que hay demasiadas. Todo refiere a algo. Todo apunta a otra cosa. No hay descanso. Intento ignorarlo, pero entonces siento que estoy dejando pasar algo importante. Como si hubiera un mensaje que tengo que descifrar y se me escapara.

El peor paranoico es al que persiguen de verdad.

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