Charles 205

Umberto Eco, gran bibliófilo, habló de su biblioteca en términos que rozan lo metafísico: “Una biblioteca privada no es un apéndice del yo, sino una extensión de la mente. Los libros no leídos son mucho más valiosos que los leídos: son la reserva de lo posible, el mapa de lo que aún no sabemos”.

Y añade —esto es esencial—: “La biblioteca no está hecha para exhibir lo que sabemos, sino para recordarnos constantemente lo que ignoramos”.

En mi caso, con 20.000 o 25.000 volúmenes, esa idea se vuelve casi vertiginosa: mi obra no es un conjunto de certezas, sino una organización del desconocimiento.

Alberto Manguel, lector profesional y hombre de bibliotecas, escribe: “Toda biblioteca es autobiográfica. Está hecha no solo de lo que hemos leído, sino de lo que hemos soñado leer. Es un relato en suspenso, una promesa de tiempo futuro”.

Y en otro pasaje: “Los libros que aún no hemos abierto son los que más intensamente nos pertenecen: son los que todavía pueden cambiarnos”.

Esto introduce una dimensión muy importante en mi caso: mi biblioteca no es solo pasado acumulado; es un futuro diferido, la vida que aún podría desplegarse.

Virginia Woolf: “Nada es más extraño, más misterioso, que una estantería de libros. Allí están los restos de innumerables mentes, los ecos de vidas pasadas, y sin embargo parecen esperar, en silencio, a que alguien los despierte de nuevo […] Cada libro, al volver a abrirse, trae consigo no solo sus palabras, sino el tiempo en que lo leímos, la habitación, la luz, el estado de nuestro espíritu”.

George Steiner: “En una época que ha perdido muchas de sus certezas religiosas, la biblioteca personal se convierte en un santuario. Allí se guarda lo que ha sido pensado con mayor intensidad, lo que ha resistido el paso del tiempo”.

Una gran biblioteca es una vida paralela: contiene lo que hemos sido, lo que podríamos haber sido y lo que ya no seremos nunca. Es una obra sin firma, pero no sin autor: el autor es el tiempo que hemos decidido dedicar a aquello que nos excede.

Deja un comentario