(Notas de lectura)
Leo a X (escritor muy consagrado) El pájaro perdió su rama; torpeza; ahí late una nostalgia por la forma. Prosa que arrastra los pies, sin música, sin color ni savia. Admitamos que hay una prosa de escribientes —seca, sin gracia— que no ha pasado por el fuego del estilo. Y esa prosa, aunque diga cosas evidentes, está muerta antes de nacer.
Áspero, sin matices; una antología de palabras mal puestas. Relleno. Usa palabras generales donde deberían estar las precisas; escribe como quien repite fórmulas; expresa mal las emociones; no me cabe en la cabeza cómo sus innumerables lectores no sienten un disgusto inmediato.
Una voz engolada que no dice nada. Escribe contra la naturaleza del pensamiento. Prosa arrítmica. Literatura asfixiada. Todo es feo, como en una gran mueca. Resuenan palabras heredadas, nunca vividas. Las imágenes son pobres, aburridas.
Todo lo que leeemos es repugnante si lo miramos el tiempo suficiente.
