Louis-Ferdinand Céline
“América es el triunfo de la velocidad sobre el espíritu. Todo allí corre, se agita, se produce, pero nada se detiene lo suficiente como para pensar. Han sustituido el alma por el motor, la reflexión por el rendimiento. Y así han creado una civilización formidablemente eficaz y profundamente vacía. No hay en ella esa lentitud necesaria para que una idea madure, para que una emoción se vuelva forma. Todo es inmediato, y lo inmediato, por definición, carece de profundidad. Es una cultura sin interioridad, un inmenso decorado en movimiento donde el hombre ya no se encuentra consigo mismo”.
Thomas Bernhard
“Los americanos han perfeccionado el arte de no pensar. Han construido una maquinaria gigantesca destinada a impedir cualquier forma de reflexión auténtica. Todo allí es ruido: ruido visual, ruido verbal, ruido emocional. Y ese ruido constante no es un accidente, es un sistema. Sirve para que nadie se detenga, para que nadie mire con atención, para que nadie se pregunte nada esencial. La incultura americana no es una carencia, es una estrategia: mantener al individuo en un estado de distracción permanente, incapaz de enfrentarse consigo mismo”.
Nicolás Gómez Dávila
“El bárbaro moderno no ignora: maneja máquinas. La civilización americana es el ejemplo más acabado de esta barbarie tecnificada. Dispone de todos los medios, de todas las herramientas, de todos los instrumentos… pero carece de la menor idea de lo que significa usarlos con sentido. La técnica ha crecido desmesuradamente, mientras el espíritu se ha atrofiado. Y así, el hombre moderno puede hacer casi todo, salvo comprender lo que hace”.
E. M. Cioran
“El optimismo americano no es una virtud, sino un síntoma. Solo quien no ve la profundidad de las cosas puede permitirse una confianza tan constante. Allí donde todo se interpreta en clave de éxito, de progreso, de superación, la tragedia desaparece. Y con ella, desaparece también una dimensión esencial de la cultura. Una civilización que ha eliminado la tragedia no ha resuelto el problema del mal: simplemente ha dejado de comprenderlo”.
Pier Paolo Pasolini
“El nuevo poder no impone una cultura: impone una ausencia de cultura bajo la forma de consumo. América ha exportado este modelo al mundo entero: una homologación donde todas las diferencias se disuelven en un mismo lenguaje trivial. Ya no hay culturas, sino variantes de una misma incultura globalizada. Y esa incultura no es inocente: es funcional, produce individuos intercambiables, fácilmente gobernables, incapaces de pensamiento crítico”.
Mario Vargas Llosa
“La cultura, entendida como exigencia, como disciplina, como esfuerzo, ha sido sustituida por el entretenimiento. En sociedades como la americana, esta transformación ha alcanzado su forma más pura: todo debe divertir, todo debe ser accesible, todo debe evitar la dificultad. Pero al eliminar la dificultad, se elimina también el valor. Y así, lo que se presenta como democratización de la cultura es en realidad su disolución”.
Allan Bloom
“La mente del estudiante moderno está abierta… pero vacía. Se le ha enseñado a desconfiar de toda autoridad, de toda tradición, de todo canon. Pero no se le ha dado nada a cambio. El resultado es una apertura sin contenido: una disponibilidad absoluta que no se traduce en conocimiento, sino en indiferencia. Y la indiferencia es, quizá, la forma más perfecta de incultura”.
Christopher Hitchens
“El antiintelectualismo en América no consiste en rechazar la inteligencia, sino en ridiculizarla. El experto es sospechoso, el erudito es pedante, el pensador es inútil. Se prefiere la opinión espontánea, la reacción inmediata, el juicio sin fundamento. En este clima, la cultura no desaparece: se vuelve clandestina. Sobrevive en minorías, mientras la mayoría celebra su propia ignorancia como una forma de autenticidad”.
Susan Sontag
“Vivimos en una cultura que privilegia la sensación sobre el significado. La experiencia se reduce a impacto: lo que importa no es comprender, sino sentir algo —aunque sea fugaz, aunque sea superficial. En este contexto, la interpretación se vuelve secundaria, casi innecesaria. Y sin interpretación, sin esfuerzo por entender, la cultura se empobrece hasta convertirse en una serie de estímulos sin continuidad”.
George Orwell
“Cuando el lenguaje se empobrece, el pensamiento también lo hace. Una sociedad que reduce su vocabulario, que simplifica sus expresiones, que elimina matices, está reduciendo al mismo tiempo su capacidad de comprender la realidad. La degradación del lenguaje no es un fenómeno aislado: es el síntoma de una degradación intelectual más amplia”.
