Ivan Illich
“La escuela no ha erradicado el analfabetismo: lo ha redefinido.
Ha convertido la lectura en una competencia certificada, en una habilidad medible, en un requisito burocrático. Pero al hacerlo, la ha separado de su función original: la de abrir un mundo de sentido. El individuo escolarizado sabe leer según los criterios de la institución, pero ha perdido la relación viva con el texto. Lee para cumplir, no para comprender; para responder, no para pensar. Es un analfabeto funcional con diploma”.
Walter Ong
“La cultura electrónica ha producido una forma de oralidad secundaria: un retorno a lo inmediato, a lo fragmentario, a lo efímero. A diferencia de la oralidad tradicional, esta nueva oralidad no se apoya en la memoria ni en la comunidad, sino en dispositivos técnicos que almacenan y reproducen información. El resultado es una conciencia que ya no necesita interiorizar el lenguaje. Y cuando el lenguaje no se interioriza, la comprensión se debilita. Se oye, se repite, se transmite… pero no se asimila”.
Jacques Derrida
“Creemos leer porque recorremos un texto con la mirada, porque seguimos una secuencia de signos, porque reconocemos palabras.
Pero leer es otra cosa: es demorarse, diferir, dejar que el texto nos desplace. La lectura apresurada, funcional, orientada a la obtención de información, no es lectura en sentido pleno. Es una forma de consumo. Y en ese consumo, el texto se reduce a lo que ya sabemos, en lugar de abrirnos a lo que ignoramos”.
Roland Barthes
“El lector contemporáneo ha dejado de ser productor de sentido para convertirse en consumidor de significados prefabricados.
Los textos ya no se exploran, se consumen; ya no se interpretan, se reciben. Esta pasividad transforma la lectura en una actividad superficial, donde el placer inmediato sustituye al trabajo interpretativo. Y sin ese trabajo, la lectura pierde su potencia transformadora”.
Ray Bradbury
“No hace falta quemar libros para destruir una cultura. Basta con dejar de leerlos. Una sociedad puede tener acceso ilimitado a los libros y, sin embargo, vivir en la ignorancia. El analfabetismo del futuro no será el del que no sabe leer, sino el del que no encuentra razones para hacerlo”.
Allan Bloom
“El estudiante contemporáneo ha sido privado del encuentro con los grandes libros. Se le ha enseñado a sospechar de ellos, a relativizarlos, a reducirlos a productos de su contexto. Pero al hacerlo, se le ha privado también de la posibilidad de ser transformado por ellos. Y sin esa transformación, la lectura se convierte en una actividad neutra, sin consecuencias”.
Christopher Hitchens
“La ignorancia contemporánea no siempre es impuesta: a menudo es elegida. Vivimos en una época en la que el acceso al conocimiento es más fácil que nunca, pero también en la que la distracción es más intensa. Entre el esfuerzo de comprender y la comodidad de no hacerlo, muchos eligen lo segundo. Y esa elección repetida produce una forma de analfabetismo perfectamente compatible con la alfabetización formal”.
Rebecca Solnit
“La lectura profunda es una forma de resistencia frente a la aceleración del mundo. Pero esa resistencia exige tiempo, silencio, atención —recursos cada vez más escasos. En su ausencia, la lectura se vuelve superficial, fragmentaria, incapaz de sostener la complejidad. Y con esa pérdida se empobrece no solo el individuo, sino la cultura en su conjunto”.
Nicholas Carr
“Internet no nos vuelve estúpidos, pero modifica la forma en que pensamos. Favorece la rapidez sobre la profundidad, la exploración superficial sobre la concentración sostenida. A medida que nos habituamos a este tipo de atención, perdemos la capacidad de leer textos largos, complejos, exigentes. Y con esa pérdida se instala una forma de analfabetismo nueva: la incapacidad de profundizar”.
George Steiner
“Una cultura que elimina la dificultad se priva de su propia grandeza. Los textos que han formado nuestra tradición no eran accesibles de inmediato: exigían esfuerzo, paciencia, relectura.
Al renunciar a esa exigencia, no solo se facilita el acceso: se reduce el valor de lo accesible. Y así, la cultura se adapta al lector… en lugar de elevarlo”.
Emilio Lledó
“El lenguaje no es un instrumento exterior al pensamiento: es su condición misma. Cuando el lenguaje se empobrece, el pensamiento se empobrece con él. Leer es una forma de habitar el lenguaje, de expandirlo, de hacerlo más preciso. Y cuando se deja de leer, o se lee mal, esa expansión se detiene. El resultado es una mente más estrecha, menos capaz de comprender la complejidad del mundo”.
Nuccio Ordine
“Las humanidades no sirven para nada… y precisamente por eso son indispensables. En una cultura dominada por la utilidad, lo que no produce beneficios inmediatos se considera superfluo. Pero es en ese espacio de lo aparentemente inútil donde se forma el espíritu crítico, la sensibilidad, la capacidad de comprender. Sin ello, la alfabetización se vuelve puramente instrumental, incapaz de dar sentido a la vida”.
