Tentativas 21

Ernst Robert Curtius

«La literatura europea no es una suma de literaturas nacionales, sino un sistema de relaciones históricas que atraviesa los siglos. Desde la Antigüedad tardía hasta la Edad Media y más allá, se conserva una continuidad que no puede explicarse por factores políticos ni económicos, sino por la persistencia de formas, de temas y de estructuras del pensamiento. Europa es, ante todo, una comunidad de tradición literaria. Su unidad no reside en instituciones, sino en la transmisión de modelos, en la memoria de textos, en la permanencia de una educación retórica. Olvidar esta continuidad es condenarse a la fragmentación y a la barbarie cultural».

Paul Valéry

«Europa es una pequeña península del Asia, pero ha producido una cantidad extraordinaria de pensamiento, de arte y de ciencia. Lo que llamamos Europa es, en realidad, un sistema de tensiones intelectuales, una máquina de producir espíritu. Toda esa construcción es frágil. Basta con que se interrumpa la transmisión del saber, con que se debilite la exigencia intelectual, para que el edificio entero se tambalee. Europa puede morir, no por falta de recursos, sino por fatiga de su espíritu».

Y en otro registro, aún más incisivo:

«Nosotros, civilizaciones, sabemos ahora que somos mortales. […]

Una cultura puede desaparecer no solo por la violencia exterior, sino por el agotamiento interior, por la pérdida de su capacidad de pensar y de exigirse a sí misma».

T. S. Eliot

«La cultura de Europa es una unidad que no puede comprenderse a partir de sus partes aisladas. Existe una tradición común que abarca la literatura, la filosofía y la religión, y que da a Europa su carácter distintivo. Esa tradición está profundamente vinculada al cristianismo, no solo como sistema de creencias, sino como forma de sensibilidad y de pensamiento. Si esa base desaparece, si Europa intenta definirse únicamente en términos seculares, económicos o políticos, pierde su coherencia interna. Una Europa que renuncia a su herencia cultural se convierte en un agregado sin forma».

Charles Maurras

«La civilización no es una invención reciente ni una construcción artificial: es una obra lenta, acumulada, orgánica, que se transmite de generación en generación. Europa no es el resultado de un contrato, sino de una historia, de una tradición, de una disciplina del espíritu. Pretender reconstruirla sobre bases puramente racionales, económicas o técnicas es desconocer su naturaleza profunda. La verdadera Europa no se funda: se hereda. Y lo que se hereda no puede ser sustituido por sistemas».

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