Tentativas 25

«Nada revela tanto la decadencia como la alegría colectiva en lugares inadecuados. La playa es una conspiración de cuerpos que han renunciado a toda dignidad. Se amontonan, se exhiben, se abrasan, y llaman a eso descanso», observó mi maestro Bernhard.

Semana Santa de sol abundante. Broncearse militarmente y girarse cada cierto tiempo como pollos bien entrenados. Hacer todos lo mismo que los demás, pero en bañador. El sol brilla y el mar es azul como en las fotos de las agencias de viajes. Hacinamiento, comida mediocre y precios obscenos.

Yo tengo mi ciceroniana biblioteca y mi jardín. Viajo por mi habitación, pasando páginas. En la biblioteca, el espíritu aprende a demorarse, y esa demora es ya una forma de conocimiento. Yo nunca imaginé el paraíso bajo la especie de una discoteca.

Hoy leeré «The Private Library», de Conan Doyle; hojearé «A Gentle Madness», de Basbanes; y tendré entre mis manos «Algebraic Logic», de Halmos, elegante y severo, como ciertas verdades que no admiten consuelo. Releeré a Valle-Inclán, esa perla verbal donde el idioma parece recordar de pronto su propia grandeza.

No me verán entre la multitud.

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