La principal dependencia del significado literario es con el contenido humano. No creo que leer o escribir literatura sea otra cosa que criticar o comentar la vida. Las humanidades y el arte son escuelas de vida, y no álgebras autistas y autosuficientes. La cantidad de realidad elucidada -y hay tanta realidad en un cuento de hadas como en una novela negra- es un buen patrón de juicio. El malabarismo o formalismo estético nunca ha de ser condición suficiente. El arte vive al hilo de la vida y no a la sombra de las palabras o el mero color. Todo arte bueno, en el fondo, clarifica y no embarulla, dilucida y no oscurece, aclara y no enturbia. Como la vidriera iluminada de una iglesia, su belleza es paz, o sea, verdad. Procurar alcanzar las verdades de la existencia y el mundo; ésa no es mala definición de la pasión artística. El gemelo o siamés de la Belleza, su hermana univitelina, es la Verdad. Y la corona de todo es la Bondad. Que el Arte no nos obligue a ser mejores, es un déficit del arte contemporáneo. Todo peregrino anhela el paraíso. Por eso leo y visito museos. Para salvarme.
Un comento o crítica de la vida
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
