Aunque desde un punto de vista estricto sería forzoso llamarme impostor, y pese a que uno de los motores de mi vida es el «studium generalis», tengo tantas lagunas que solo soy un despreciable intelectual. Si el coronavirus no me mata, mi pío deseo es convertirme en un humanista, y , si llego a anciano, en un poeta humanista. Atenas, Jerusalén, Roma, Florencia, como amalgama simbólica de civilización o destino. El espíritu de Atenas, la abstracción de Jerusalén, la experiencia de Roma, la belleza de Florencia, en el quintal de un poema. Píos -y temo- imposibles deseos.
Intelectual vs. humanista
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
