
«Sigue, no pares, más deprisa…lánzate…»
No se movía el viento ni el mediodía,
pero decidí bajarme del alto penedo
y sumarme al camino del bosque
.Esa fue mi derrota; aquella absorción
era la paz y salida de mi corazón.

«Sigue, no pares, más deprisa…lánzate…»
No se movía el viento ni el mediodía,
pero decidí bajarme del alto penedo
y sumarme al camino del bosque
.Esa fue mi derrota; aquella absorción
era la paz y salida de mi corazón.