
(i) ¿El Rey Emérito se exiliará a Gragnano?
(ii) El ecléctico itinerario especulativo de Dubois termina desembocando en un proyecto, más audaz, de una «federación cristiana de Estados soberanos» que aúne en un vínculo de paz estable a todos los fieles que obedecen a la iglesia de Roma y les impida hacerse la guerra recípocramente. Lo que le lleva en esta dirección es la convicción de que, en vista de los profundos cambios acaecidos en el sistema político-institucional del populus christianus, el imperio universal ya no representa una forma política realmente capaz de garantizar la unidad de la res publica christiana. De hecho sería realmente insensato pretender
«que, a finales de este siglo [se refiere al XIII], pueda existir un único monarca temporal para todo el mundo, que reine sobre todas las cosas y al que todos obedezcan como a su superior; ya que si existiese una tendencia en esa dirección, habría guerras, sediciones, e infinitas rebeliones; no habría quien las pudiese contener, debido a la multitud de pueblos, a la lejanía y diversidad de lugares y a la inclinación natural de los hombres a la discordia; por mucho que alguno haya sido denominado vulgarmente rey del mundo, después de que los hombres hayan poblado las regiones, no creo que haya habido alguno al que todos hayan obedecido»
Luca Scuccimarra, Los confines del mundo. Historia del cosmopolitismo desde la Antigüedad hasta el siglo XVIII, Traducción y prólogo de Roger Campione, KRK Ediciones, 2017, pág. 191
(iii) En «Un consejo de Carlos Pujol», artículo de El País del 3-2-2012, el crítico Marcos Ordóñez se dedica a contar en la necrológica del sabio clandestino, no la situación de su marginación, maltrato y olvido, o sus virtudes de traductor, novelista, poeta o profesor, sino que se dedica a contar la suerte que tuvo de conocerlo y tratarlo en vida.
Creo que Pujol era un tipo de escritor u «homme de lettres» del que no se podía hablar más que de su escritura y omnímoda pasión literaria o vocación de aislamiento.
Marcos Ordóñez -a quien leo y admiro- no es un crítico fulero, Pujol (eso sí) nunca escribió con tinta amarilla sobre celebridades de la farándula.
Como se dice en latín «non omnibus idem mos est», es decir, no todos tienen las mismas costumbres.
(iv) -Me complace ver cómo se pone manos a la obra con un espíritu productivo, mientras que, de un tiempo a esta parte, los demás filólogos tienen demasiados quebraderos de cabeza con los aspectos técnicos.
«Siempre es síntoma de improductividad de una época el hecho de que se adelante en exceso en la pedantería de lo técnico, y, del mismo modo, también lo es de un individuo cuando éste pierde el tiempo ocupándose de minucias.
«Pero hay otros defectos que constituyen igualmente un estorbo. Así, por ejemplo, en la figura del conde Platen vemos cumplidos casi todos los requisitos principales para ser un gran poeta: posee imaginación, inventiva, espíritu y productividad en alto grado. En él encontramos también una completa formación técnica, y un estudio y seriedad muy poco comunes. Sin embargo, constituye un obstáculo para él su infortunada tendencia a la polémica.
J.P. Eckermann, Conversaciones con Goethe, Edición de Rosa Sala, Acantilado, 2005
(v) Dejé Facebook después de llegar a niveles suicidas importantes….Y descubrí que empecé a sentirme más segura de mí misma. Supongo que FB suele ofrecer el yo ideal de la gente. En Twitter sólo sigo a estrellas del rock y @dog-rates, así que tengo mucho menos de lo que preocuparme.
Una cita que oí hace mucho «Facebook es el sitio donde todos mienten a sus amigos. Twitter es donde dicen la verdad a los desconocidos.
Las redes sociales no son buenas. Me ponen nerviosa, me hacen entrar en su airada polémica , y entonces me asquean y me entran ganas de cerrarlas todas. Luego el ciclo vuelve a empezar.
Creo que en mi caso lo que más pesa es tener el smartphone siempre encendido. Tengo que sacar tiempo para dejar el teléfono y centrarme en el mundo real que me rodea en lugar de en el virtual. En mi caso, gestionar eso es la clave para no sentirme abrumado por las redes sociales.
Citado por Matt Groening en «Un planeta estresado»
(vi) LE PAS DU TEMPS
Los bellos pechos de aquella chica
como invitados a una fiesta que no cuenta
significaban colegios, profesores invernales y juegos;
ahora que languidezco desgraciado cuán soy
son solo colillas húmedas de humeantes días
o pumas sin frescor de sal marina.
La nave en el puerto, los cuidados de la madre,
las plantas dormidas, el gato ronroneando,
los besos de las novias, los autos de choque,
visiones oscuras de una noche que no colma de paz.
La función termina como acaban los álbumes de la infancia.
(vii) Hay muchos paveros, ciertamente. Solo deseo que acierten.
(viii) LOS DADOS DE LA MADRUGADA
El rielar de las nubes con redoble de tambor
encerradas en mi propio interior
son como polvo en pared de caverna
o enormes ratas saliendo de alcantarillas.
Este invierno es un lastimoso espantapájaros.
Solo deseo el pulgar apoyado en una buena crema
de whisky, la salud de mamá, luchar contra Sonja la Roja,
un cigarrillo en el equinoccio de mis pulmones
anillados al plomo negro, beberme todo el murmurar
de yerba de las oscuros lagares, enhebrar a la Virgencon mi falo entristecido,
llenar -siempre, siempre- de licores como piel de serpiente
mis tazas de café,ponerte germinadora coca en el pelo del coño,
ocultar en sudor y pecado lo que el cura piensa en realidad,
suicidarme en mansiones llenas de sueños de amantes,
lamer las dinamos y turbinas de tu glande,
excrementar estrellas, jupitezar fuegos,
y que el olvido de la fiebre higuere lunas
con cada uno de los átomos de la soledad y la marihuana
con que se construyó la elegía de este conato de poema.
(II) Marihuano, lezamiano, hojaldrado,
¡¡yo vi a los ángeles encima de los árboles!!,
con luz zodiacal oxigenada,
no importa lo que sea o fuese; sé que no era poesía
sino la coquetería andrógina tocuyana
que refleja y arde en las noches almendradas,
la Diana plenamente madura para herir,
la «omnia praeclara tam difficiliaquam rara sunt».
Oh interminable tormento:tener un ser racional
y no poder llegar nunca a la razón
…………………………..
Perdonad el Yakka-Hoola. Estoy ginebramente borracho.
Suspiro por más bicha de alcohol y Borges.
Por la abundante lumbre en la piel de la Pedroche
.Por el tigre abriéndose paso en la muerte.
Me engullen campanas con orgía de matria lunar.
«THE END» se lee, y avisperos de ángeles ablandan sus chalecos,
salen las pandillas de los cines, y se abren los tubos de gas
en la cabeza recién duchada de Plath, Sylvia.
