Libro dos desabafos 71

Acaba el día. Día inelegante en las líneas, pesado y tosco, con una falta de soltura alarmante, sin brizna de desarrollo de maestría; altanero y afectado.

Día banal y peyorativo. Con impresión de saciedad. De ejecución imperfecta, imprecisa y sin rigor; todo como una especie de chapucería.

Ya es marzo, vamos. Es tiempo de emigrar a Antioquía. Donde saltimbanquis helados penetren en el secreto.

Ganas de morir. Hora es de huir a Antioquía.

Deja un comentario