Diario del zalapastrán 23

LA POESÍA, UN RAYO IMPREVISTO EN MITAD DEL PICNIC. HOMENAJE A MI MAESTRO ÁLVAREZ

Bebo mi vodka al claro de Luna
en mitad de las ruinas de esta papuda
civilización, un vodka fresco como
relente de la noche en mi pueblo gallego.
Levanto mi copa por usted, Maestro,
romano culto en la torre abolida,
poeta ilustre en el palacio de invierno,
por lo que alimentó mi burguesía hacendada
entre tantas piedras y cascotes.
Brindo, amparado en la noche,
levanto ónice y nácar, tafetán claro,
por la memoria feliz que agradezco leyendo
y releyendo su obra, esa memorable nube sensual.


			

Deja un comentario