
CHRISTIAN SANZ ACEPTA EL CARGO DE BIBLIOTECARIO QUE LE OFRECE LA DIPUTACIÓN DE ORENSE
Están fatigados mi mente, mis miembros y mi sueño.
Ulula el infierno. Los lagartos de los espías de
España tapian mis ojos y memoria venenosa de mí
recorre la comarca. Acepto el cargo. Así estudiaré
más a Homero, Tucídides y Tácito, y traduciré a los
goliardos. Al atardecer, ya en la aldea, saludaré
a los berros de las fuentes, al fabuco de la cima
de los árboles. Solo deseo esa paz como de boca
de los ríos, tiempo tendido en rastras de oro.
Paz tirada por un leopardo color escarlata.
Riqueza del corazón en las ramas húmedas.
Acepto el cargo. Decídselo a vuestros superiores.
