Diario de Aquitania 106

SOBRE LA MELANCOLÍA

Escucha la música: el silencio de la
noche y los libros de tu biblioteca.
Lloroso no responde el bosque.
Se diría que lo tienes todo, cielo
cobrizo y ondas calientes de la Luna,
pero echas de menos el amor
de mamá, el calor de cuerpos familiares.
Buscas a los que amaste y te amaron:
tantos años detrás, la sangre de las brasas.

4:38 a.m. Nogueira, Orense. Este poema
me lo dio tal cual el sueño.

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