
RETRATO DE UNA JOVEN DE VEINTE AÑOS ESCRITO POR UN DILETANTE QUE LA VE EN EL TIK TOK
Acabé el poema hoy a mediodía.
Lo examino con cuidado y detenimiento.
No supe hablar de tu cabello hermoso,
la blusa malva, la sensación de perfume
que en mi carne hubiese prendido, el ardor
en los ojos como palabras de placer juvenil,
el eco de zafiro, el codiciado sexo hiriendo
el calor y el tiempo de mis sueños…
Trota, luce y exhíbete diosa garduña,
que nubes y caballos se sometan al grito,
y los pechos, veladamente cristalinos,
conmuevan y desgarren a tus seguidores.
No fui capaz de plasmar el peinado a la moda,
ese tono sensual -satisfecho-, ni la boca
de orfebre cristalería, opalina y roja.
La musa de mi desaliño oculta la fiera juventud.
Pero el tiempo ocioso te aclama.
No soy digno de tu belleza formidable.
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«Hay bastante metafísica en no pensar en nada», decía Pessoa.
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Meditemos estas palabras con paciencia, y observemos la conexión necesaria: Jordi Llovet: «[…] aquest descrèdit del llibre, que assenyalarà la fi de l’era Gutenberg, significarà de retruc l’auge de les tiranies i els totalitarismes que ella mateixa va ajudar a minar amb bon rendiment»
De las encuadernaciones Grolier, llegamos al Xokas en Tik Tok, de la biblioteca de los agustinos de St. Victor, acabamos en el Sr. Montoya galopando frenético por atolones.
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La vida de un escritor es:
– Escribir libros
– Recorrer librerías para colocar sus libros delante
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R. Tardif, en «Une maison d´alienés et de correctonnaires sous l´Ancien Régime au XVIII siècle: histoire de la Charité de Château-Thierry», Tesis de París, 1939, escribe:
«El abate de Montcrif, deán de la iglesia de Autun, con el cerebro enteramente trastornado, se quejó de que su habitación en la Caridad del castillo de Thierry era deleznable. Asimismo el teniente de policía Bertin, dirigió una carta al prior: «Me entero por el oficial de policia, que tenéis en vuestra casa, por orden del rey, al abate de Montcrif, y que le habéis alojado muy mal, en un lugar donde nada ve, donde no hay chimenea y solamente una mala cama entre cuatro muros húmedos. Debo advertiros que no es deseo del rey que el abate sea tratado así. Por lo tanto, dadle a la recepción de mi carta una habitacion clara, cómoda y caliente, y dadme cuenta del cambio que habéis realizado en la situación»»
Por eso los locos somos indefectiblemente monárquicos.
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“Nada bello puede resumirse”, Paul Valéry.
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-¿Cómo se distingue a los psiquiatras de los pacientes en el hospital?
-Los pacientes mejoran y se van.
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A oídos de los griegos los otros idiomas sonaban como un balbuceo infantil (barbar: onomatopeya despectiva), o como ruidos incomprensibles e ininteligibles, o como el gorjeo de pájaros. Y, según Heródoto, los egipcios también llamaban “bárbaros” a los que no hablaban su propio idioma (His. II, 158) Y así es justamente cómo la General Estoria de Alfonso X, opone lingüísticamente a los griegos y latinos, por un lado, y a los bárbaros, por otro: “Et que todos los otros si non los griegos et los latinos son barbaros.”
Yo también soy un salvaje, pues, enclaustrado en mi aldea, sin pisar la civilizada ciudad populosa, ando, como dice Amiano Marcelino, «per solitudines vastas».
Nota bene: Mi único «umbilicusmundi» es mi biblioteca.
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¡QUE NOS INVADAN LOS SALVAJES CON SUS LANZAS!
Lo que hay: jovenzanos que gritan: «¡Reguetón! ¡Perreo!» El ritmo se encabrita, cocea, se quiebra. Tembloteo, cacareo, carcajeo, parpeo. Trotan, saltan, se estremecen. Mi mundo es otro, alude más bien a la voluminosa y concienzuda «Historia de la Literatura en Italia» del abate Tiraboschi.
Lo que hay: Ricardo de Bury se quejaba de que los estudiantes maleducados causaban diversos perjuicios a los libros: mancharlos con mocos, restos de comida y bebida, manipulación con las manos sucias, glosas impertinentes, etc. Hoy hemos ganado en higiene, pero los estudiantes españoles, víctimas –como sus profesores y la sociedad- del gigantesco fraude demagógico de la LOGSE, la Eso y lo de más allá, siguen maltratando y destruyendo libros con tanto éxito como sus colegas medievales.
Barbazán cuenta que en Pastrana apareció una biblioteca emparedada de la que el alcalde-confitero sacaba hojas de cantorales manuscritos en pergamino y las utilizaba como suelo para cocer los bizcochos. En cierto pueblo conquense los dos mil ejemplares de una biblioteca estaban faltos de principio y final, pues habían usado esas hojas como papel higiénico. En los años ochenta del siglo XX, un cura de pueblo de otra provincia asaba los chorizos envueltos en hojas de manuscrito, porque decía que eso le daba un sabor especial…
¡QUE NOS INVADAN LOS INDIOS YA!
P.D. Consistentes y completas ideas de Guillermo Carnero: «Pero lo que no era esperable es que la cultura iletrada creciera como un tumor hasta ser dominante, lo cual ha sido posible porque la cultura letrada ha perdido la batalla de la comunicación. Y mientras la degradación de la educación impedía la formación de anticuerpos defensivos, la cultura iletrada ha dispuesto a su antojo de los medios de comunicación de masas, la televisión y las llamadas redes sociales.
El analfabetismo de ese mundo paralelo ha evolucionado hasta convertirse en la cultura de quienes carecen de otra. Sus víctimas son millones, y resulta un referéndum cotidiano en el que la calidad es sustituida por la popularidad descerebrada, y descubren subproductos que pueden digerir sin esfuerzo, con cuya mediocridad se solidarizan porque reafirma y ennoblece la suya».
Hasta llegar al actual statu quo: «Las ciudades están despobladas, las fortificaciones derruidas, las iglesias han ardido, los monasterios y los conventos están destruidos, los campos están desiertos, y la tierra, abandonada sin nadie que la cultive, espera desesperada. Ya no vive aquí ningún campesino. Las bestias salvajes sustituyeron a las multitudes. Lo que sucede en otras partes del mundo lo desconozco; pero aquí, en la tierra en la que vivo, el mundo ya no anuncia su próximo final, sino que lo muestra ostensiblemente»
San Gregorio Magno, Dialogues. Tome III (Livres I-III), París, Les Éditions du Cerf, libro III, capítulo 38, 3, p. 431.
¡¡¡QUE NOS INVADAN LOS APACHES YA!!!
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JOHN SILVER Y COMPAÑÍA
A la luz del fuego lacrado, otro cuento.
Mamá, guarnecida de siglos,
tiene un libro entre las manos
como un corderito en el establo.
Stevenson, Zane Grey, Tarzán,
Wells, Conan Doyle, Agatha Christie,
Tintín, Conan, Sandokán, Salgari,
Tolkien, Verne, Guillermo Brown,
London… la literatura es la infancia
finalmente recuperada, y la flor
del melocotonero, la mejilla rosa
del aire. Estamos entre olas del Sur.
Aventuras por mares piratas
y espejismos, cuando vivir era un
encantamiento extraño, alegre,
una libre, jugosa, inmutable Grandeza.
El niño, padre y madre del hombre.
