
Consternación y dolor inmensos: muere Christian Sanz.
En lo tocante a las letras y ciencias lo curiseó todo, con una voracidad intelectual desusada, investigando al igual lo antiguo y lo moderno, enamorado ante lo clásico y exaltado ante lo nuevo.
Recuerdo su despacho de trabajo: una mesa casi funcional, uno creería que perfectamente ordenada, casi pulcra, pero de extraño aspecto más bohemio que oficinesco, con tabaco y un amplio cenicero, los ordenadores, la impresora, fotos de familiares y de escritores y de matemáticos, y, alrededor, una pila gigantesca de libros: Petrarca , Nebrija, «Assembling the lyric Self», de Olivia Holmes, un ejemplar facsímil de «Virgilianus Codex», la obra completa de Cunqueiro y Valéry, Musil, Walser, números atrasados de la «Nouevelle Revue Française», de «The Journal of Symbolic Logic», clásicos ingleses en la edición naranja de Penguin, una «History of Set Theory», volúmenes de Wiener, Emmy Noether, Gil de Biedma, Wittgenstein, Hilbert, Russsell, Poincaré, Juan Ramón Jiménez, Eugeni d´Ors, Vicente R. Gracia, Santiago Lamas, Artl, Rulfo, Marc Colell, Arcipreste de Talavera, Henry Ey, Cabaleiro…Escribió enterrado entre libros; «los libros son mi vida», decía, no sé si maníaco o feliz.
¿Sus admiraciones verdaderas? Sus propios informes no eran muy de fiar. Acaso Eurípides, Aristóteles, Tácito, Kavafis, Bernal Díaz del Castillo, Martha y William Kneale, Borges, Flaubert, Baudelaire, Manrique, José María Álvarez, Kathy Acker, Quine, Céline, Proust, Jünger, y otros de su misma altura. Ex-convicto de la poesía, conforme envejecía, tenía en menos y le cansaban en más los poetas, le parecían venales, presumidos y veleidosos, maleducados, sin fuerza intelectual consistente o real, poco leales, fantasmales, de egos narcisos y exhibicionistas.
No soportó jamás a: Embobados, Comunistas, Histéricos, Cucañistas, Aduladores, Superficiales, Rockeros, Hipócritas, Impostores, Ñoños y Cursis, Cobardes, Oportunistas y Mudachaquetas, Psicólogos, Aficionados, Mamones, Dominguillos.
Como nubes de moscas borriqueras, se propagó la especie de una locura huraña y arriscada, acaso agresiva, y de un corazón frío. Pero nunca hubo un hombre más solitario y desvalido y apacible, ni más consciente de su necesidad tanto de amor como de ternura.
Su escritura fue comparada, en el mejor de los casos, a un morado solideo de seda, o al llegar la nieve a Sierra Bermeja. No deja mujer ni hijos. Recuerden a ese pueblerino escritor antes que lo devore por completo la Nada.
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Top de Artistas más escuchados en España según Spotify:
1. Bad Bunny
2. Quevedo
3. JC Reyes
5. Eladio Carrión
6. Dei V
7. Rauw Alejandro
8. Beele
9. Anuel AA
10. Omar Courtz
Cierta mentalidad hamburguesa, de la forma rápida, repetitiva y anodina, hace que el mercado te acepte ¡Viva la basura! Suplicio insuperable es esta música, suplicio de Titio, Tántalo y Sísifo. Tortura si oyes a esos «artistas», como grandes piedras de fuego desgarrando tus oídos. En el infierno profundo, Lucifer, con ellos y con el propio Judas, brama sordamente.
