Cyril 65

Virginia Woolf

«La enfermedad no es solo una interrupción de la vida normal; es un país propio. Cambia la proporción de las cosas. Bajo su influencia, una frase no se comporta como antes, una palabra pesa más, una pausa se vuelve infinita. La mente enferma no pierde necesariamente lucidez: pierde continuidad. Y escribir se convierte en un intento desesperado de mantener un hilo mientras todo tiende a disolverse».

Sylvia Plath

«Cuando estoy enferma, escribir no es un acto creativo sino una maniobra de supervivencia. Las palabras no fluyen: se arrastran. El lenguaje se vuelve viscoso, pesado, como si cada frase tuviera que atravesar una niebla. La mente sigue produciendo imágenes, pero ya no confía en ellas. Escribir se parece entonces a hablar desde el fondo de un pozo».

Antonin Artaud

«Mi enfermedad no destruyó mi escritura: la volvió insoportable. Escribo porque no puedo no escribir, pero cada palabra me cuesta el cuerpo entero. El pensamiento no avanza en línea: estalla, se fragmenta, se desgarra. La literatura deja de ser forma y se convierte en descarga nerviosa».

David Foster Wallace

«La depresión no elimina la capacidad intelectual, pero la inutiliza. Sabes exactamente qué habría que escribir, pero no puedes acceder al gesto que lo hace posible. La escritura se transforma en un recordatorio constante de una facultad perdida. No es bloqueo creativo: es parálisis existencial».

William Styron

«Durante la enfermedad, el lenguaje no desaparece, pero pierde su poder de consuelo. Las frases existen, pero no alivian. Escribir deja de ser una exploración y se convierte en un registro del daño. Uno escribe no para comprender, sino para constatar que aún existe».

Karl Ove Knausgård

«La enfermedad mental altera la escala del mundo, y con ella la escala de la escritura. Lo insignificante se vuelve insoportable; lo importante, inaccesible. Escribir bajo ese estado es un ejercicio de reducción: frases más simples, pensamientos más cortos, como si el lenguaje tuviera que adaptarse a una respiración defectuosa».

Fernando Pessoa

«Mi desasosiego no me impide escribir; me obliga a hacerlo. Pero lo que escribo ya no es expresión, sino sustitución. No escribo lo que siento, sino para no sentirlo directamente. La escritura se convierte en una prótesis del alma».

Emil Cioran

«La enfermedad mental introduce una lucidez que paraliza. Se piensa demasiado y se actúa demasiado poco. En ese estado, escribir es un acto casi obsceno: fijar con palabras una conciencia que querría disolverse. El estilo se vuelve seco porque la vida ya lo está».

Janet Frame

«La enfermedad me enseñó que escribir no siempre es comunicar, sino resistir. No escribía para ser leída, sino para no desaparecer. Cada frase era una prueba de existencia, no una obra».

Thomas Bernhard

«La enfermedad convierte la escritura en repetición obsesiva. Uno vuelve una y otra vez sobre la misma frase, no para perfeccionarla, sino porque no puede abandonarla. El texto avanza por agotamiento, no por convicción».

NOTA BENE: Es suficientemente explícito este tren de citas. Añadir solo que la enfermedad mental no produce necesariamente mala escritura; produce otra relación con el lenguaje. Escribir deja de ser expresión o juego formal y se convierte en una tecnología de supervivencia. La obra ya no busca belleza ni éxito: busca sostener un yo que amenaza con desintegrarse.

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