Umberto Eco
«La cultura de masas no debe juzgarse con los criterios de la alta cultura tradicional. No es una degradación de ésta, sino un sistema distinto, con otras funciones y otros lenguajes. La cultura de masas permite una alfabetización simbólica mínima: enseña a millones a decodificar relatos, imágenes, estereotipos. No produce genios, pero crea competencia interpretativa. El peligro no está en la cultura de masas, sino en la ausencia de educación crítica que permita usarla con inteligencia».
Richard Hoggart
«La cultura popular no es un desierto moral ni intelectual. Contiene códigos, ironías, resistencias que los observadores externos no siempre perciben. Muchas críticas a la cultura de masas proyectan nostalgias elitistas. El público no es pasivo por naturaleza. Interpreta, adapta, filtra. Incluso los productos más comerciales pueden ser usados de maneras no previstas por sus productores. La recepción es un acto creativo».
Susan Sontag
«La distinción rígida entre alta cultura y cultura popular es una forma de empobrecimiento de la experiencia. La sensibilidad moderna es necesariamente ecléctica. El gusto por lo popular no implica renunciar a la inteligencia. Muchas formas de la cultura de masas producen placer estético genuino, ironía, juego formal. El error no es disfrutar de ellas, sino exigirles lo que no prometen o negarles lo que sí ofrecen».
Stuart Hall
«La cultura popular es uno de los terrenos donde se libra la lucha por el sentido. No es un simple instrumento de dominación, sino un campo de fuerzas contradictorias. Los productos de la cultura de masas pueden reproducir ideologías dominantes, pero también pueden ser resignificados. La hegemonía nunca es total. La cultura popular es ambigua, inestable, conflictiva: precisamente por eso es políticamente relevante».
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Harold Bloom
«La cultura de masas es esencialmente amnésica. Vive del presente inmediato y desconfía del pasado porque el pasado exige comparación, jerarquía y juicio. La alta cultura es una conversación entre los vivos y los muertos. No puede reducirse a entretenimiento sin perder su razón de ser. Leer con dificultad, releer, disentir, aburrirse incluso: todo eso forma parte de la educación estética. El placer inmediato es el enemigo más eficaz de la grandeza literaria».
George Steiner
«La alta cultura presupone silencio, soledad y esfuerzo. La cultura de masas, ruido, simultaneidad y distracción permanente. No es una diferencia de contenidos, sino de condiciones mentales. Leer a Homero, a Dante o a Proust exige una retirada del mundo inmediato. La cultura de masas, por el contrario, coloniza cada segundo libre. No deja espacio para la dificultad ni para el fracaso. Y sin fracaso, no hay aprendizaje cultural, solo consumo».
Hannah Arendt
«La cultura de masas no es una cultura popular auténtica, sino una cultura fabricada para el consumo rápido. Las obras dejan de ser objetos durables y se convierten en mercancías perecederas. La alta cultura pertenece a un mundo en el que las cosas están hechas para permanecer y ser juzgadas con el tiempo. Cuando la lógica del entretenimiento invade la esfera cultural, el juicio se sustituye por la reacción. El problema no es que la masa acceda a la cultura, sino que la cultura sea transformada para no exigir nada a nadie».
