Cyril 94

Dormir poco no agota: corroe. El cuerpo sigue funcionando por inercia, pero el pensamiento se vuelve ácido. Todo cansa más cuando no se duerme: la conversación, la comida, incluso el silencio. El insomne no vive más horas; vive horas más densas, más difíciles de atravesar.

Baudelaire: «La noche prolongada es un suplicio lento. El insomne escucha el paso del tiempo como quien oye gotear una herida. Nada avanza, pero todo se consume».

Deja un comentario