Trump es el clásico psicópata extremo que no necesita violencia explícita para ejercer destrucción. Su forma de daño es fría, administrativa, sin dramatismo. Cosifica a los demás con la misma facilidad con la que otros cosifican objetos. No se percibe a sí mismo como cruel, porque la crueldad exige conciencia del sufrimiento ajeno, y esa conciencia no está disponible para él. No siente culpa, por lo tanto no se detiene. Vive en una superficie pulida donde la empatía sería una anomalía. Es el ciudadano ideal de un mundo que ha aprendido a funcionar sin sentimientos. Para ellos, el mundo es un tablero y las personas, fichas. No sufre, pero provoca sufrimiento con una constancia impecable.
Cyril 118
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
