Cyril 139

La IA sirve extraordinariamente bien para la mediación, la taxonomía, la clarificación y la divulgación; fracasa —por estructura— en el pensamiento fuerte y en la creación literaria. Y no fracasa por “falta de potencia”, sino por exceso de estandarización.

Pensar es introducir disonancias, fricciones, generar preguntas imprevistas, abrir grietas herejes o heterodoxas. Pensar es rebozarse en barro, escupir lefa, bañarse en la viscosidad; pensar no es limitarse a implicaciones lógicas formalmente impecables, a deducciones irrefutables, irrebatibles. Pensar es ensuciarse, son saltos anárquicos y azarosos; pensar no es solo explicitar las condiciones necesarias y suficientes de un argumento u organizar claramente información enciclopédica.

La IA, sobre Friedrich Nietzsche, logrará hacer esquemas excelentes de su filosofía. Pero no deducirá a Nietzsche. De Thomas Bernhard ,la IA, puede hacer exposiciones brillantes. Pero Bernhard no se reproducirá en la IA. Sus heridas, sus cuerpos y sus obsesiones no son computables.

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Martin Heidegger

«Lo que hoy se llama pensar no es sino calcular. Calcular es asegurar resultados. Pensar, en cambio, es exponerse a lo que todavía no es seguro. La época técnica huye de esta exposición, porque el pensar auténtico no garantiza utilidad, ni éxito, ni consenso. Allí donde todo es transparente, ya no queda nada que pensar.», Martin Heidegger.

«El pensamiento que no incomoda a nadie ya ha renunciado a su verdad. Pensar significa no acomodarse, resistir incluso a la claridad cuando esta claridad es cómplice del orden existente. La comunicación inmediata es el enemigo del pensamiento, porque exige que todo sea reconocible antes de ser verdadero.» Encontramos esta cita de Adorno en su «Dialéctica negativa». Claridad como valor ideológico; exactamente la misma crítica que expone Vicente Arias Sanz en su magnífico post.

«Pensar no produce resultados verificables. No deja huellas claras. No se puede medir ni transmitir como una técnica. Por eso las sociedades que priorizan la funcionalidad tienden a despreciarlo. Pensar interrumpe. Detiene. Introduce una pausa peligrosa en el flujo de lo dado», Hannah Arendt.

«Escribir no es comunicar un contenido, sino exponerse a una pérdida. La obra nace de aquello que no puede ser asegurado ni compartido plenamente. Todo sistema que aspire a producir sentido sin pérdida elimina precisamente lo que hace que una obra sea una obra». Buen argumento de Blanchot, en «El espacio literario», contra la IA como creador literario fuerte.

«La gran literatura no confirma, hiere. No clarifica, complica. No educa, desestabiliza. La pedagogía es su sombra inevitable, pero cuando la sombra ocupa el lugar del cuerpo, la obra muere. Explicar demasiado es una forma elegante de matar», Steiner.

( A Vicente Arias Sanz)

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