Los libros no están hechos para ser venerados como reliquias, sino para ser abiertos, discutidos y puestos en cuestión. Para ser habitados, es decir, subrayados, pintarrajeados, dobladas sus páginas, escritos en los márgenes. Son una isla con un mapa secreto donde, para encontrar el tesoro, debemos arremangarnos y enfangarnos. Leer es un viaje sin equipaje. Basta abrir un libro para atravesar continentes de imaginación, ideas y sensibilidad. Un continente que hemos de explorar traicionando la noción neurótica del libro impoluto e intonso. Quien ama los libros vive rodeado de las tachaduras que hace en ellos. Los libros son testimonios manchados con nuestro diálogo, o anuencia o discrepancia. Los libros vivos tienen el sudor de los dedos del lector impregnados en ellos.
Charles 96
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
