Charles 119

Cuando alguien expresa dolor o fragilidad, muchas personas sienten el impulso de cuidar, consolar o animar. Eso activa algo muy antiguo: el instinto de cooperación y apoyo dentro del grupo.

¿Por qué su cariño me reconforta? Aunque venga de personas lejanas, tiene efectos psicológicos reales. Cuando alguien como yo, aislado y solitario, recibe mensajes de apoyo, se activa la sensación de ser visto y escuchado, se atenúa la soledad y aumenta momentáneamente la esperanza. El ser humano necesita reconocimiento social.

Hay incluso un término para esa cultura de mostrar la vida íntima en internet: “oversharing” o autorrevelación pública. En TikTok y otras redes se ha vuelto muy común: personas que cuentan depresiones, rupturas, traumas, etc. He escrito y argumentado ácidamente en contra de esta moda pues convierte la vida íntima en espectáculo. Pero la literatura está llena de confesiones.

No hay placer comparable al de sentirse comprendido por otro ser humano. Incluso una palabra amable pronunciada en el momento oportuno puede aliviar más que muchos razonamientos. Allí donde hay amor, la vida se vuelve más ligera y el sufrimiento se hace soportable.

Quiero seguir adelante. Mañana hablaré con la enfermera psiquiátrica y pediré ayuda. A ver qué me dice. En cualquie caso, muchas gracias a todos ustedes. Me sentí menos solo. Y, sobre todo, disculpen mi constante exhibicionismo.

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