Charles 140

(Moonlight)

Un contacto más que una visión, la luz de la luna. Brillan las piedras como si estuvieran mojadas. Un ojo que lagrimea sin parpadear. Alumbra íntimos cedazos de ceniza blanca, casi azulada. Lentitud de las ardillas y de los ciervos sexuales. Delicadeza deliberada de espía; posa su mano en la negra espalda de la noche. Todo más irremisiblemente desnudo y presente. Flota como una refinada ola de vapor en los bordes de las hojas de los árboles. Es como si cada cosa hubiera tenido otra vida, más lívida y oculta, que solo en la noche volvía a manifestarse. Abandona su luz como una adolescente ociosa. El mundo no piensa, ¡se ilumina! Delirio licuado y lúcido.

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