Je ne regrette rien 38

Viví una vida vicariante. La fuente de mi literatura fue la literatura, la bibliografía, no la vida. Detesto a Hemingway, y a su estirpe.

En «Al revés» («À rebours») de Joris-Karl Huysmans, un tipo descubre un día el inmenso sopor que se esconde detrás de la alegría absurda de toda jarana y decide abandonar su festiva ciudad. Dejarla tiene su mérito, porque vive en el mejor París de todos los tiempos, en el París de finales del siglo XIX, capital en aquellos días del arte y del universo supuestamente más civilizado.

En busca de una vida más intensa, Des Esseintes decide abandonar su Faubourg Saint-Germain (es decir, el mundo) y recluirse en las afueras de la ciudad, en una mansión de Fontenay-aux-Roses, que decora de acuerdo con sus gustos excéntricos y que convierte en un sitio en el que se dedica a explorar toda clase de manifestaciones artísticas (muy especialmente libros, cuadros y perfumes), hasta que algo no previsto clausura su paraíso artificial.

Des Esseintes es una máscara de Huysmans (y mía) Beatriz Trabarais: «Des Esseintes era simplemente el Mister Hyde del futuro trapense Huysmans, del que sólo podía librarse para salvarse como escritor, y quizá como hombre, expulsándolo fuera de sí mediante la escritura y reconociendo de este modo la presencia fantasmal de su doble». Yo me he saturado de vida española. ¿Vivir? Que vivan mis criados.

Busquen en mí a un descendiente de Mario Rosa de Luna, amante de la astronomía, teosofista confeso y discípulo de la enigmática (y estafadora) Madame Blavatsky o bien del granadino Isaac Muñoz, orientalista y refinado decadente. Vean en mí la figura legendaria del «judío errante»: «En un fulgurar centelleante, vime otra vez, solo en la tierra, maldito de Dios, rota mi imperativa juventud oriental, peregrino eterno de todos los caminos». La soledad fue mi Sucá.

Je ne regrette rien 37

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONTEMPLAR EL CIELO ESTRELLADO?

A menudo, en primavera y verano, me estiro en la hamaca y, durante horas, contemplo el firmamento. Desciendo a la fría sima de mí mismo. La gran mayoría de mis errancias meditativas no son especialmente ni importantes ni fructíferas. Pero a veces aparece una buena idea o fulge un estado contemplativo singular.

Contemplar el cielo estrellado, o recordar las ideas sugeridas por esa contemplación, me infunde o me inviste de una especie de GOZO NOBLE, de PLACER SUBLIME, de VISIÓN DE ALTURA, ME ENGRANDECE. ME GUSTA BUSCAR Y ENCONTRAR ESA GRANDEZA.

El universo nos envía señales como radiación electromagnética, pero también rayos cósmicos, neutrinos y ondas gravitacionales [Inciso. Con el ojo desnudo y en la superficie de la tierra, captamos una fracción minúscula de esas señales. Por eso construimos grandes radiotelescopios o ponemos en órbita fuera de la atmósfera detectores en satélites. Fin del inciso.]

Pienso si el universo también nos envía señales, no solo sobre su propia biografía o historia, sino sobre la nuestra, indicadores sobre la mortalidad, la sobrevivencia tras la muerte, el destino, el amor, el significado etc. El universo se estudia actualmente con las armas de la teoría de la relatividad y la física de partículas, y me pregunto si, el día que los cosmólogos encuentren un modelo cuajado y sin huecos, clausurado, cerrado y sin sorpresas, podrá darse una equivalencia entre la biografía del universo y las biografías de nuestros yoes terrestres y particulares, entre el micro y el macrocosmos, me pregunto si el cosmos tiene memoria, consciencia, intención, voluntad [cosas que me atrevo a responder hipotéticamente o muy tentativamente en algunos de mis poemas]

Me gusta ver la similitud indudable u obvia entre mi yo y el universo: (1) el universo es incomparablemente más grande de lo que suponían nuestros antepasados, yo soy, cualquier persona, es incomparablemente más grande de lo que suelo-e suponer. (2) La Tierra y los hombres no ocupan el centro del universo, yo no ocupo el centro del universo, ocupo un lugar absolutamente gris y provinciano. (3) El universo es un proceso dinámico en perpetua transformación cuajado de explosiones y cataclismos; la analogía conmigo es directísima. (4) El universo es inteligle mediante leyes, es un ente ordenado. Yo también. (5) En el universo aumenta la entropía; algún día todos los hornos del universo se habrán apagado y todos los procesos habrán concluido; hacia ese frío y uniforme agotamiento final camina inexorablemente el universo. Mi destino camina también hacia ese frío final.

Reflexión penúltima: Pensando en los miles de millones de estrellas, en los miles de millones de galaxias, ¿Qué es la gloria? ¿Qué es Sánchez o Messi comparada con esa casi cinta métrica infinita, sino una raya tan infinitesimal que es casi lo mismo decir que es cero, vacío y nada? ¿A qué las empresas, los trabajos, las ínfulas, si somos solo sombra de una sombra de una sombra, si solo somos una velita de luz que no dura nada bañados en los negros espacios interestelares?

Reflexión última: «Somos sistemas físicos pensantes, partes conscientes del Universo y, por tanto, partes de la conciencia cósmica. La conciencia cósmica es la conciencia distribuida del Universo (la conciencia divina, si se quiere). Cuando nuestro cerebro piensa, decimos que nosotros pensamos. Pero nuestro cerebro es también parte del Universo. Cuando pensamos en el Universo con nuestro cerebro, el Universo se piensa a sí mismo en nuestro cerebro. Nuestros pensamientos son chispas divinas, chispas de la conciencia cósmica. Es posible que otras criaturas piensen también en el Universo en algún otro lugar en la vasta inmensidad del espacio-tiempo, pero no lo sabemos. Si existen, ellas son también partes de la conciencia cósmica distribuida, participantes, como nosotros, en la autoconciencia del Universo. La aventura intelectual desemboca en la comunión lúcida con el Universo, que es la meta de la vida espiritual», Jesús Mosterín.

Je ne regrette rien 36

CONTEMPLAR LA LUNA

La realidad es inmensamente rica. Ante cualquier objeto, podemos abordarlo desde diferentes perspectivas. La Luna, asimismo, tiene unas específicas propiedades matemáticas, físicas y químicas.

(1) La Luna no es una esfera perfecta, sino que su forma se describe mejor como un esferoide achatado, o un elipsoide. Significa que es ligeramente más ancha en el ecuador que de polo a polo, como una esfera que ha sido comprimida ligeramente

(2) Tiene un diámetro de 3476 km, un tamaño aproximadamente cuatro veces menor que el de la Tierra. Su masa es 81 veces menor que la terrestre y su gravedad en la superficie es aproximadamente 1/6 de la gravedad terrestre. La Luna orbita la Tierra a una distancia media de 384,400 km y tarda aproximadamente 27.32 días en completar una órbita, lo que coincide con su período de rotación, haciendo que siempre veamos la misma cara

(3) La Luna está compuesta principalmente por oxígeno, silicio, hierro, magnesio, calcio, aluminio, titanio, cromo y manganeso. El oxígeno es el elemento más abundante, seguido por el silicio y el hierro. Estos elementos se encuentran en diversos minerales como silicatos, óxidos y metales.

Las propiedades 1, 2, 3 no restan, sino suman, para las propiedades 4, que llamaría simbólicas o estéticas o trascendentes. Pero con un matiz, nuestros poemas o símbolos sobre la Luna, pertenecen a unas intuiciones o a una religión del sentimiento, en lugar de a un hecho contrastado empíricamente. Yo soy lunar, senófilo, no lunático. SÉ que NO existe ningún tipo de correlación significativa, y mucho menos una relación causa-efecto, entre la luna y la sincronizaciñón de la menstruación, la Luna y la criminalidad, ETC… Las propiedades astrológicas, esotéricas o conspirativas son maneras de hablar o mitos populares sin ningún fundamento.

***

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONTEMPLAR LA LUNA?

(a) Para advertir una manifestación de la PERFECCIÓN autocreada y un reflejo de su ORDEN y ARMONÍA. La BELLEZA, en este contexto, no es meramente estética, sino también un atributo o propiedad de la BONDAD y la VERDAD.

(b) La belleza de la Luna es una propiedad inherente a los objetos que participan de la FORMA MATEMÁTICA, es decir, de la idea de belleza que existe en la mente de un «Dios» matemático, incluso «MUSICAL». La belleza se manifiesta en la PROPORCIÓN, la armonía y la UNIDAD de las cosas, y su percepción provoca GOZO y ADMIRACIÓN. Conecto la belleza de la noche lunar, con la QUIETUD, y a veces considero que la belleza de la Luna es la fuente de toda belleza creada.

(c) La belleza, en este sentido, es un atributo trascendente que atrae al alma hacia lo sobresubjetividad, hacia aquello más allá de tu yo o tu mero ombligo.

(d) Al mirar la Luna logro conatos exactos de un PANORAMA AMPLIO, amplio mi angular, gano en perspectiva, y relativizo mis minúsculos problemas si los comparo con esa escala.

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Cuatro citas:

(i) «Y el sol y la luna a veces discuten sobre quién me arropará por la noche. Si crees que me divierto más que nadie en este planeta, tienes toda la razón», Hafiz

(ii) «La luz de la luna ahoga todas las estrellas, menos las más brillantes», J.R.R. Tolkien, “El Señor de los Anillos”.

(iii) William Shakespeare: “Do not swear by the moon, for she changes constantly. then your love would also change”, «No jures por la luna; la luna cambia constantemente. Así tu amor también cambiará».

(iv) Joyce en el “Ulises”: “Su antigüedad en las generaciones telúricas precedentes y supervivientes: su predominio nocturno: su dependencia satelital: su reflejo lumínico: su constancia bajo todas sus fases, elevándose y poniéndose a sus horas señaladas, creciendo y menguando: la invariabilidad forzada de su aspecto: su respuesta indeterminada a la interrogación inafirmativa: su potencia sobre las aguas efluentes y refluyentes: su poder de enamorar, de mortificar, de investir de belleza, de enloquecer, de incitar y ayudar a la delincuencia: la tranquila inescrutabilidad de su rostro: la terribilidad de su resplandeciente propincuidad aislada y dominante: sus presagios de tempestad y de calma: el estímulo de su luz, de su movimiento y de su presencia: la admonición de sus cráteres, de sus mares áridos, de su silencio: su esplendor, cuando es visible: su atracción, cuando es invisible».

***

Y algunos poemas breves:

LUNA

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

Jorge Luis Borges

MEDIA LUNA

La luna va por el agua,
¿Cómo está el cielo tranquilo?
Va segando totalmente
el temblor viejo del río
mientras que una rana joven
la toma por espejito.

Lorca

EN LAS NOCHES CLARAS

En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

Gloria Fuertes

ZORONGO

Las manos de mi cariño
te están bordando una capa
con agremán de alhelíes
y con esclavina de agua.
Cuando fuiste novio mío
por la primavera blanca
los cascos de tu caballo
cuatro sollozos de plata.
La Luna es un pozo chico
las flores no valen nada
lo que valen son tus brazos
cuando de noche me abrazan.

Lorca

DESHOJACIÓN SAGRADA

Luna! Corona de una testa inmensa,
que te vas deshojando en sombras gualdas!
Roja corona de un Jesús que piensa
trágicamente dulce de esmeraldas!
Luna! Alocado corazón celeste
¿por qué bogas así, dentro la copa
llena de vino azul, hacia el oeste,
cual derrotada y dolorida popa?
Luna! Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tú eres talvez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos!…

César Vallejo

RECUERDO

Doña Luna no ha salido.
Está jugando a la rueda
y ella misma se hace burla.
Luna lunera.

Lorca

Je ne regrette rien 35

LA LUNA DE LA RIBEIRA SACRA

Si, al mezclarme con el mundo, me contento
con mis modestos placeres y mi biblioteca,
unos pocos insomnes pensamientos mortales,
la reverberación de la elocuencia gracias a la
transición y conexión de unos versos plagiados
de los Grandes, el ser feliz mirando tan solo
a las vacas de mi aldea buscando piletas de agua
al borde del camino, si cambié ira fugaz por risa,
la pereza por el trabajo en este camino sin retorno,
y viví apartado de nimias preocupaciones,
y de la vanidad de vanidades de la vida,
os lo debo a vosotras, valles y montañas,
te lo debo a ti, oh sagrada Luna de la Ribeira Sacra.

***

EPITAFIO

Cuando volvió, desolada, abatida, del funeral,
la hermana del burgués y ocioso oso apacible,
del aburridísimo Christian, rey boscoso
entre lobos, deseó para él un epitafio.
Y el poeta de provincias Augusto Lledó y Partagás,
amigo común de Samael y del difunto,
lo esbozó compungido siguiendo con escrúpulo
los informes e inclinaciones de la verdad,
y envió después el epitafio, una primera redacción,
a aquella elegante y demasiado querida hermana.
***
«De Christian el alunado o aldeano rey,
honrad dignamente, gentes de la Ribeira Sacra,
su clara, concreta, minuciosa y efímera memoria.
Loco (aunque fingió) y de noble corazón,
fue arbitrario de gusto, justo de estilo y sabio de alma.
Entregó a los solícitos libros su diligencia,
y altivo en el hondón de su mente
algún pensamiento sin reposo amaneció casi inmortal.
No esquivó el dolor, pero en su fracaso
miserable nunca se sintió pobre. Honrad a ese lobo
de pelambre canela. Queda aquí, en la niebla,
bajo estas letras, su vagabunda alma.
Ese árbol, este jardín, la Luna y la lápida,
comparten con las estrellas su fe y sus símbolos.
Pero fue todavía más que todo eso, mucho más:
el Gran Solitario. Se teme propiedad tan atribulada:
no la hubo más noble entre la Luna de los cielos».

***

Buenos días. “Non ce ne rendiamo conto, ma la nostra ricchezza rispetto all’analfabeta (o di chi, alfabeta, non legge) è che lui sta vivendo e vivrà solo la sua vita e noi ne abbiamo vissuto moltissime. Ricordiamo, insieme ai nostri giochi d’infanzia, quelli di Proust, abbiamo spasimato per il nostro amore ma anche per quello di Piramo e Tisbe, abbiamo assimilato qualcosa della saggezza di Solone, abbiamo rabbrividito per certe notti di vento a Sant’Elena e ci ripetiamo, insieme alla fiaba che ci ha raccontato la nonna, quella che aveva raccontato Sheherazade”, «No nos damos cuenta, pero nuestra riqueza comparada con la del analfabeto (o con la de los que, sabiendo leer, no leen) es que él solo vive y solo vivirá su vida, y nosotros hemos vivido muchas. Recordamos, junto a nuestros juegos de infancia, los de Proust, hemos suspirado por nuestro amor, pero también por el de Píramo y Tisbe, hemos asimilado algo de la sabiduría de Solón, hemos temblado en ciertas noches de viento en Santa Elena, y nos repetimos, junto al cuento de hadas que nos contaba nuestra abuela, el que nos contó Sherezade», Umberto Eco.

***

Marta se reía como un cachorro al que le hace cosquillas un gatito disfrazado de patito.

Je ne regrette rien 34

SEGÚN SENTENCIA DEL TIEMPO

A María Ángeles Gómez Carballo, 1943-2024

En el nombre de hoy, veinte
de julio y dos mil veinticinco,
domingo de cirros con sol,
con horas de flores en derredor,
con luz musgosa en los párpados,
a las diez de la mañana
-según putada del tiempo-
doy principio a este ejercicio
breve, en primero del pronombre
del singular: la formulación
de mi engorrosa soledad.

En playas y anfiteatros, líquida
entre piedras de vodka y sombra,
sin oxígeno en los tarros de mermelada,
inmune a las fijas miradas al mar.
¿Qué dibuja esa forma injuriosa,
la Lagartija partida sobre la grava?
Agujeros para esconder escombros,
la serpiente sin bronce sobre
una playa de éter, bajo el óxido
de ejércitos de saliva congelada,
o bien el oro vivo de gatopardos.
***
Aprendiste demasiado tarde
de ese glacial fantasma lívido,
empapelando epilobios y mirlos,
que lo que tú llamabas felicidad
no era más que un incoherente
miedo a una vida llena de soledad.

Je ne regrette rien 33

Cuenta Charles Nodier que cierto Teodoro llevaba siempre un artilugio diseñado para medir con extrema precisión la longitud de las ediciones elzevirianas.

Los grandes coleccionistas fueron los primeros bibliógrafos. En 1822 se publica el «Essai bibliographique» de Berard sobre las ediciones más valiosas y más buscadas, en 1829 la «Théorie complète des éditions elzeviriennes» en los Melanges de Nodier, en 1847 el estudio de Charles Motteley sobre «Les erreurs de la bibliographie spéciale des Elzevir», en 1851 los «Annales de l’imprimerie elsevirienne de Pieters», en 1864 los catálogos elzevirianos de la Biblioteca de San Petersburgo y de la colección particular de Emil Steiner.

¿Qué deseo hacer este verano? Consultar en facsímil una rareza ovidiana: el peculiar Ovidio ilustrado de la biblioteca del Seminario de Santa Catalina en Mondoñedo (Lugo), y, si tengo cuartos, comer alguna vez centollo cocido y langosta a la americana, y también escaparme a alguna montaña clemente, o a esas playas de arenas y ligues rubios, y ver museos gallegos de ideas sagaces. También quiero acabar de corregir el último libro de mi pentalogía.

***

«Está en tu mano retirarte cuando lo desees. La perfecta tranquilidad interior consiste en el buen orden de la mente, en el reino único de lo propio», Marco Aurelio, «Meditaciones».

Espero reflexionar con libertad. Y no perder el coraje, el sosiego y la conciencia; elementos que más sirven a mi naturaleza. Ojalá ustedes logren hallar aquello que sirva a la suya. Felices vacaciones.

Je ne regrette rien 32

LE ASOCIO A MIS PREOCUPACIONES

(Carlos Barral)

Preferiría ahora imaginar
que te soñaba como un robot inteligente,
un carro de llamas en el cielo,
cerca de la Luna, con fogosa melena rubia,
suave, o como un antiguo vagabundo
perdido en la ciudad populosa,
hecho de humanidades o de ramajes.
Pero a la primera juventud es propia
reservar ternura sin límites,
y luego… la traición más inmediata…

En las horas huecas, por la noche,
soplando y quemando mi Amor,
entre los libros de la biblioteca,
en los momentos de acuerdos
felices con la vida y los demonios,
oía tu teatro de nadador cual sirena,
y a veces te ofrecías como un premio
fugaz, rosáceo, y salvabas el instante rozándome,
en medio del silencio cargado del estudio,
o en las veladas de familia, y de patines y fiesta,
o cuando la soledad me sofocaba.

Pero luego nuestro Amor, según tiempo
y ciencia te refutaban, te alejaban,
se fue haciendo difícil, y nuestras noches
tensas, cada vez más raras.
Comenzó a incomodarme
el dogma, la ortodoxia, tus acólitos, la dudosa
verosimilitud de tus prodigios…

Silencio de plomo. Se rompieron
vértebras y el purpurado papiro. Charlatanería
y confusión de habladurías sobre ti.
El monte cortaba bloques y tú eras un leve
tizne vegetal, la extraña posibilidad
del Universo con el orden de tu mente.
La oscuridad golpeaba el callejón de las ratas
donde los muertos olvidaban sus huesos.

Campos de carmín cristal.
Música plateada como lomo de sardina.
Aroma de café en la cocina.
No necesito tu hipótesis.

Me parece un sueño nuestra historia,
un sueño lejano y dulce de nieve,
y terribles lujurias de belleza
en aquel tiempo sin miedo ni mentiras.

Je ne regrette rien 31

¿Política? Se construyen muros, no puentes, armas, no bibliotecas, existe corrupción, mucha corrupción y muy poca moralidad, ignorancia, no intelecto, desgobierno y malas alianzas, pero no estabilidad y deliberación, caos en lugar de orden, segregación en vez de convergencia.

Vemos hipocresía ocupando el lugar de la equidad, discriminación en lugar de tolerancia, superficialidad por sustancia, inmadurez e improvisación en lugar de madurez e ideas claras. La anarquía desplazando a la justicia. Las mentiras, a la verdad. En fin, una democracia morbosa y corrupta donde se recompensa a los amiguetes, se mercadea con la opinión pública, reina la ineficiencia burocrática, se propende a la demogagia y al populismo, se proponen soluciones irreales a problemas complejos, se tiraniza a las minorías, donde rebosan demócratas ignorantes y de débil capacidad de razonamiento, con líderes de carisma narcisista y psicopático, democracia que es en esencia una disputa de amigos y enemigos (Carl Schmitt) -el enemigo es simplemente el otro, el extraño-, una democracia mafiosa, decadente, donde se obvia el bien o los bienes comunes.

«La caída del Imperio, caballeros, es algo masivo, sin embargo, y no se combate fácilmente. Está dictada por el aumento de la burocracia, el retroceso de la iniciativa, la congelación de las castas, la represión de la curiosidad… cien factores más. Ha estado ocurriendo, como he dicho, durante siglos, y es un movimiento demasiado majestuoso y masivo para detenerlo», Isaac Asimov, «Fundación», pág. 101, Debolsillo, 2003.

«Han saqueado el mundo, desnudando la tierra en su hambre… les mueve la codicia, si su enemigo es rico; la ambición, si es pobre… Arrasan, masacran, se apoderan de todo con falsos pretextos. Y cuando a su paso no queda más que un desierto, a eso lo llaman gobierno», Tácito, » Vida de Agrícola», Cátedra, pág. 48.

NOTA BENE: Cuando se habla de política y políticos, nunca está de más no olvidar al perspicaz De Gaulle: «Para convertirse en el amo, el político se hace pasar por el siervo».

***

“Dovremmo scegliere i nostri governanti guardando le loro biblioteche”, Mauro Corona, «Deberíamos elegir a nuestros gobernantes mirando sus bibliotecas».

Je ne regrette rien 30

Sialorrea, galactorrea, leucopenia, neutropenia, ginecomastia, retinitis pigmentaria. Borrosidad de la vista, aumento de peso, temblor, acatisia, disminución de la libido, depresión, anhedonia. Hepatopatía tóxica, melanosis, obnubilación, distonía aguda. Embotamiento afectivo, falta de voluntad, alogia, atención empobrecida. Camino por el pasillo del manicomio, me arqueo, vomito en el mantel de hule del comedor. Mi rostro, inexpresivo, como para un retrato de terror de estudio; mi vida, sin afectos, es escuálida y miserable.

¿Qué oigo? No son sonidos nítidos, sino los que irregularmente brotan de una especie de rasgueo fibrinoso originado en el corazón. Y mis dientes caudillos de su súbita podredumbre. El verano descipotado ladra entre las cañas húmedas del torrente. En invierno las cepas se muestran como lastimosos espantapájaros. Ahora la Luna de la cosecha salta como pelotas atrapadas en las bocas de cuervos. Murmura la noche. Vacíos los cafés del mundo. Amedrentado te acurrucas en un rincón, sustituyes la caridad, la alegría, por una opaca soledad.

Je ne regrette rien 29

Jueves, 17 de julio. Despejada mañana, hará buen día «sense la bonior envescada de la canícula». Los dedos invisibles del miedo y la melancolía me despiertan. La piel contra la encegadora claridad.

Nerón envenena a Británico, se divorcia de su joven mujer, la destierra y la hace desaparecer. En el 59 ejecuta a su madre. Escribe poemas, pinta cuadros, toca la lira, canta y recita tragedias. Un melancólico que detestaba gobernar.

«No soy pobre, no soy rico; «nihil est, nihil deest», tengo poco, no quiero nada: todo mi tesoro está en la torre de Minerva… Sigo siendo un estudiante universitario… y llevo una vida monástica, ipse mihi theatrum, me basta con mi propio entretenimiento, aislado de los tumultos y problemas del mundo… aulae vanitatem, fori ambitionem, ridere mecum soleo, me río para mis adentros de las vanidades de la corte, de las intrigas de la vida pública, me río de todo», Robert Burton, «Anatomía de la melancolía».

La melancolía es un fantasma caminando por la casa con un cuchillo verde, amapalos triangulares, cortantes, diluidas en el aire desteñido, plumas de un búho ronco en terribles pasillos de manicomios.

Agrio sabor del suero. Días de julio. Un día más.

***

Tuve mucha suerte con mi familia (la vida nos separó a mi hermana mayor E y a mí, pero, si me lee, le mando un saludo afectuoso a ella y a mi sobrino D)

Sobrenadan ahora días moribundos con cifras de estiércol. Mi garganta respira esparto cenizoso, y navego como un gatito por un lago de cemento. Crisis depresivas, lipemaníacas, oscuros demonios. Sin mamá se hace duro. Ella me obligaba a ponerme guapo e ir a «restaurants», nos acercábamos a librerías santiaguesas (íbamos a Santiago en taxi), y hablábamos, conversábamos ininterrumpidamente o jugábamos al Scrable y a las damas. Con paciente ternura soportaba mis obsesiones, mis cambios de humor, los amagos psicóticos. Con ternura y diestra sabiduría terapéutica. Este papel lo tomó ahora mi hermana pequeña N. La puedo llamar hasta seis veces al día. Y no se cansa, y me aguanta, y me aconseja y supervisa con tino. Cimero cielo sobre el farallón.

La enfermedad es una baba que cuelga, un último escalón mendicante, olas encrespadas sin orden y panzudas. Si hubiese estado en la completa intemperie, hace años que no saldría del manicomio.

Gracias mamá. Gracias Noemí. Abundante espuma de los ríos, viento que congeló las tempestades del mar. Sanáis mi vida sin pedir nada a cambio, solo como ofrenda del amor.

Ser un excelente ser humano es un incalculable y fecundo, cálido espacio rosa.