Oh ejecutivos con Master Business Administration, taimados fatuos desmedidos, infelices irrevocables, he visto jornaleros sudando en la viña, en la tasca tomar licor tras licor, con sus manos callosas, he visto su retranca sardónica y mordaz, y ellos son más felices que vosotros, y yo soy más infeliz que ellos, y las vacas pastan como Séneca filosofaba sin poseer sederías, miriñaques, ni siquiera Guccis.
Corona de oro platino con brillantes como angulas de plata nadando en el río, innobles bacaladeras y verduleras se la intercambian y a usted también la dejan de lado los dioses.
Agua de prado invernal emblanquecido, agua imantando pececillos rojos, aguas con venas amatistas de gramíneas. *** Li Bai: “Ante mí, un agua de luz, la llovizna cubre Barcelona. Levanto los ojos, contemplo la Luna sobre la cabeza, y pienso en nuestra ufana casa natal”.
NOCTURNO PARA CLARA, POTRILLO Y MARTÍN PESCADOR, DESEANDO QUE NO TENGA MIEDO A LA NOCHE NI A LOS MONTRUOS QUE INEVITABLEMENTE VENDRÁN, Y, RECORDÁNDOLE QUE, AL ROMPER EL DÍA, APARECEN SONROSADOS ARENALES
Al fin llegó la noche tutti frutti, una magia sin paredes, un óleo acuático. Los ojos que miran a la noche no se velan vanamente, sino que, como al atravesar un poema, con espasmos de ingravidez y lujo, solo agradecen. Al fin llegó la noche vaticinando al sápido champagne de Nochevieja, noche desnuda frente a la Luna. Al fin llegó la noche, púrpura, estrellada con sus salones de té, caoba, crêpes suzette… Noche sarmentosa de tigres y luz reversa. Oh noche más allá de la noche, que enciendes vida, fuertes y fronteras.
Para Alberto Royo, por los muchos momentos de placer y conocimiento que pasé con sus libros
(Jaroslav Seifert)
Nunca dormí hasta avanzada la mañana; me despertaban los trinos matutinos, el Orden (una forma de sabiduría), y con frecuencia mis propios versos; apenas me limpiaba los ojos me obligaba a escribir.
Me horrorizan los espacios infinitos, el pétalo flotando en el negro farallón del Universo. Pero de pronto oí a Bach.
¿De dónde viene esa música? De una región supra-lunar, seguro que no de la tierra, de perlas murmurando palabras a los oídos del mar. Todo parece esmeraldas colgadas al lado de las estrellas fijas. Esa Verdad sin miedo vale por mil vidas. Nunca acabará su música, pues nunca acaban los dorados del enigma y la Belleza.
Como si me hubiera tomado varios vodkas, trastabillé y me tambaleé, y empecé a esbozar este mediocre y escaso poema.
Cefalópodos o gaviotas de cerca. Adormideras, iridiscentes playas, unidad de líneas dentro de un largo beso. Calor y sudor de verano. *** Bajo su ropa, vuelvo a tocar esos amados miembros desnudos, oh muchachita de veinte años, muchacha griega, joven Belleza esplendente caminando por los helados túneles del Tiempo.
Soy la ninfa de este arroyuelo tumultuoso de Amor. Escribió Alexander von Humboldt: “De la Belleza absoluta de estas formas, de la armonía y del contraste nacidos de su asociación, se puede definir el carácter de la naturaleza de estos prados”. Veo entre pinos a centauros, y en la ribera adolescentes de ojos verdes. El fuego azul de las rosas, el restallar del agua en los pulsos; se esponjan los cerezos, las estatuas temblequean de amarillos, y la tarde de abejas se posa igual a un clamor de tritones rosas en la hierba.
Desearía comentar las distorsiones en el rendimiento intelectual y en el uso del leguaje que padecemos los esquizofrénicos:
-Descenso de la eficiencia mental
-Se empobrece nuestro pensamiento, y nuestras actividades cognitivas son monótonas
-C.I. con un promedio inferior a los grupos de control
-Anormalidad en la forma de expresión lingüística
-Pensamiento ilógico y bloqueos, pobreza de ideas, incoherencia
-Deterioro de las aptitudes abstractas
-Pensamiento asindético, sobre-inclusión y bizarría metonímica
-Producción de asociaciones infrecuentes
-Transformaciones morfémicas y formulaciones glosomaníacas
-Serios problemas de atención y concentración
***
Toda la noche escuchando voces y con visiones (of course, absolutamente fantasiosas) de serpientes y murciélagos con cabeza de rata. Caí, sin gramo de duda, en un callejón sin salida. No existe arte más difícil que el de vivir. Ser poeta -aún tan mediocre como lo soy yo- es un oficio penoso y suicida. La barca amorosa varó en lo vulgar. Sí, el planeta resplandece…para el resto.
La gente despilfarra, BAJO FORMA DE MITO. Lo cotidiano es el espacio del consumo obsceno. Me recluyo en mi pueblito orensano. La vida no ha sido para mí como un hermoso barco que lo llevara a uno, a velas desplegadas, por el mar precioso y vario del tiempo. Vida ni redonda ni estupenda ni de flores buenísimas. A veces creo que no me queda ni una gota de sangre para poder resistir más. Desprecio. “Un solitario erguido / entre la muchedumbre gansa / de estupidez unánime”, Aleix Leví Carballo.
Tu conciencia: impía piedra que apenas late, baúl de auroras apagadas. No memorices lecciones: no existe premio ninguno, reina absoluta la soledad –jaula en cualquier meridiano- y el dolor, el dolor, el dolor inevitable, días oscuros en inviernos oscuros.
EL LÓGICO LEON HENKIN UNA VEZ NOS DIJO EN CLASE QUE LA POESÍA NOS PUEDE TRANSPORTAR A MUNDOS QUE NUNCA EXISTIERON, PERO QUE, SIN ELLA, NO VAMOS A NINGUNA PARTE
Goethe dejó en Weimar inmejorables recuerdos. En recuerdo de mi maestro bebo una copa de vino sin apresurarme. Poesía: dignidad de conciencia bajo el reinado de Luis XIV, vivir, tras años aturdidos sin hogar, bajo el encanto especial de una casa discreta, lejos ya cuanto amas, lejos cuanto te aflige.
Henkin nos formuló su propia versión –elegantísima- de los teoremas de incompletud. Pasadas décadas contemplo la ruina de mi propio linaje y patrimonio sin el menor deseo de poner remedio a esas cosas. Tal un poeta que con sus palabras rompiera el pacto del juicio sensato.
Un amanecer llegué a Trieste; “carne sutil” y espíritu” del sistema de Pitágoras y Platón. Las aulas en América pueden adquirir un tono liso, ocre, amarillo, violeta, morado, según varíe el cielo y la transparencia del aire.
Poesía, paradójica y discontinua pasión de mi vida, como codicioso deleite de luz en un puerto, igual a medrosa ave en el tejado de los hangares.