Te acodabas a tender la ropa.
Al inclinarte asomaban tus pechos avergonzados.
Un narcótico poderoso se apoderó de mis ojos.
Las cadenas de tus manos y piel me liberaban.
Jugaba un sorbo de luz el poniente del otro lado del edificio donde estaba yo muy avergonzado espiándote.
Serás mi sol y mi aurora
mi cortesana de pliegue con perfume a hembra
joven casada proletaria
babilónico caballo de mar
hasta el último aliento de vida que me quede.
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura.
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