PASADA LA MEDIANOCHE
De «El falso aristócrata»
Zopenco hombre baboso es mi alma.
Jauría de chaparrón hueco.
Gabinete como la panza desventrada de un ganso gordo.
Gris estruendo de crepúsculo yermo.
Pero, a veces, pasada la medianoche,
atiendo a mi mente que anhela lo alto
y que se alimenta de compacta soledad,
y que se abastece de hermosa soledad sincera,
y, como tallada de un delfinario dorado,
el alma entonces a la noche se une
con una perfecta música
de bóveda oxigenada bajo la luna perpetua.
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura.
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