HUMANIDADES
Las humanidades sirven a la gente joven (y no tanto) para dirigirse y encarar la pregunta fundamental en la vida: para qué vivimos. Ningún sistema legal, o científico, o político, ninguna tradición cultural, ninguna dogmática religión, puede sustituir a esa pesquisa irrenunciable.
La crisis de las humanidades en Occidente me hace colegir que la gente vive por inercia irreflexiva. Trabajo, ocio, sueño, en una rueca autómata, en una alucinosis rutinaria. Paradojalmente, en la tierra de la libertad, de la obesa riqueza.
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura.
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