
Rechazo a los que rechazan las interpretaciones jerárquicas y moralistas de las vivencias hedonistas. La sensibilidad ante el placer de la telebasura o de una hamburguesa de McDonald´s es cualitativamente distinta a un párrafo de Platón o unas angulas con merluza. La distinción siempre consistió en evitar los placeres groseros. Un placer sin sofisticación siempre es un placer menor, incluso un displacer. Los placeres tópicos son una forma insidiosa de desidia. La vía regia consiste en envolverlo todo con una especie de lujo mental: la gastronomía, el erotismo, la literatura, el ocio, la amistad, el amor, el arte, la creación, tu propio destino.
