Burton 63

En Europa, el espacio liberal y la figura del partido bisagra («kingmaker») no solo existen, sino que han gobernado durante décadas haciendo exactamente lo contrario que hizo Ciudadanos: oscilar con pragmatismo a izquierda y derecha.

El Partido Democrático Libre (FDP) es el espejo en el que Ciudadanos debió mirarse. En el sistema político alemán, históricamente dominado por los democristianos (CDU) y los socialdemócratas (SPD), el FDP (de corte liberal en lo económico y civil) ha sido el pivote del poder. No tienen complejos ideológicos para mirar a ambos lados. Han gobernado en coalición con la derecha de la CDU (con Helmut Kohl) y también con la izquierda del SPD (con Willy Brandt o, más recientemente, en la coalición «Semáforo» de Olaf Scholz) Saben que su valor no es el volumen de votos (suelen moverse entre el 5% y el 11%), sino su posición estratégica. Su programa es su ancla: si gobiernan con la izquierda, frenan las subidas de impuestos; si gobiernan con la derecha, empujan las libertades civiles. Son perfecto pragmatismo puro.

También tenemos NEOS en Austria. Austria ha estado dominada tradicionalmente por el bipartidismo del SPÖ (socialdemócratas) y el ÖVP (conservadores). NEOS surgió hace una década con un espíritu muy similar al primer Ciudadanos: regeneración, transparencia, europeísmo y liberalismo reformista.

El sistema británico es mayoritario y castiga con crueldad a los terceros partidos. Aun así, los Lib Dems representan ese centro moderado que describe Camacho: europeístas, social-liberales y equidistantes del laborismo (izquierda) y el conservadurismo (derecha)

Rivera quiso ser Richelieu o Fouché en ambición, pero careció de su fría paciencia para manejar los tiempos del Estado.

P.S. Desearía expresar mi admiración por el Sr. Camacho. Escribe con elegancia (como Revel o Aron) y argumenta con la precisión de un reloj lógico (como el recientemente fallecido Mosterín) Es un placer leer sus análisis, siempre inteligentes y ponderados. Enhorabuena.

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