«La política no tiene que ver con la realización de conceptos abstractos, sino con la satisfacción de necesidades prácticas […] El estudio de las fuerzas que dan forma, dirigen y modifican la vida del Estado es el punto de partida de todo conocimiento político. La ley del poder gobierna el mundo de los Estados de la misma manera que la ley de la gravedad gobierna el mundo físico. La vieja política se perdía en ideales idealistas; la Realpolitik reconoce que las ideas no gobiernan, sino que el poder de las circunstancias y las fuerzas reales son los verdaderos motores de la historia», Ludwig von Rochau, Fundamentos de la Realpolitik.
Un político no está para hacer de juez moral de nadie, sino para salvaguardar el futuro de su pueblo aprovechando cada oportunidad que le brinde el equilibrio de fuerzas. No se puede ser un calvinista moral; el exceso de idealismo ciego siempre termina siendo destructivo. Es verdad que la paradoja de la Realpolitik es que, si se practica sin moderación o sin una visión de orden superior, acaba destruyendo el propio equilibrio que intenta proteger. Pero Juanma Moreno será capaz de mantener ese equilibrio. A veces la derecha liberal peca de maricomplejines. El pacto con VOX es inteligente y, por encima de todo, plenamente legítimo.
