Taylor Swift». «Ta-y-lor». La punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Ta. Y. Lor. «T», hato compacto de cuarzo o de calcedonia; «y-lor», bloque casi carmesí, con el azulino de la «l», de joya de condesa de Flavigny, y la «o» con textura de trapo de tafetán verdoso al ser rasgado (todo del color del lodo dorado en los canales al atardecer); «w», chispa ovalada de azul de Patinir; «i», gomosa caoba; «f», el casteñeteo blanco; «t», bosquetes de la ripisilva, rasgeo de hipo naranja y fotovoltaico.
Burton 135
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
