Ferran Torres es un pibón. Un óvalo de la cara sagrado como un huevo de Pascua, unas facciones de simetría griega, ojos dulcísimos, vivo, grácil, musical, columna de ceniza su voz, armonía en el lugar de las perfumerías, sol radiante a mediodía.
Acepto que belleza es la fulguración
natural de las cosas naturales.
Me digo que tus dientes mostrados en sonrisa
son eso. Que tus ojos me dan tanta dulzura
porque cumplen remotas instrucciones gen éticas.
Que tu cuerpo de hombre con mi cuerpo de hombre
construyen un lugar necesario en el mundo.
Que nada extraordinario hay en dos que se aman.
Pero, cuando te abrazo una noche tras otra
y me encuentro tu pulso a oscuras en cualquiera
de los puntos que laten en tu cuerpo dormido,
cruza por mi cerebro la palabra milagro.
Juan Antonio González Iglesias
Soy heterosexual. Pero prefiero follarme antes a Ferran, Piqué o Casillas que a adefesios como las mujeres X e Y.
